El mercado mundial de pruebas, mantenimiento y diagnóstico de baterías para vehículos eléctricos disparará su negocio hasta instalarse en una cifra cercana a 8.500 millones de euros anuales en los próximos seis años y a partir de 2032, un dato que contrasta de modo abierto con los 2.930 millones generados en 2025, de acuerdo con estudio sectorial publicado por la firma MarkNtel Advisors obtenido por Fleet People.
Las previsiones del informe indican que el mercado crecerá desde 3.360 millones de euros cuando concluya el actual 2026 hasta esa cifra al inicio de la próxima década —8.450 millones, concretamente—, unas evolución que implicará una tasa media de crecimiento anual del 16,7%.
El aumento de la producción mundial de vehículos eléctricos explica esta evolución, ya que cada nueva batería «requiere procesos de verificación antes de su utilización en automóviles o sistemas de almacenamiento energético», indica el estudio.
La expansión de nuevas fábricas de baterías en Asia, Europa y Norteamérica también incrementará el volumen de pruebas necesarias dentro de la cadena industrial, que abarca desde el análisis de cada celda individual hasta la validación completa del paquete de baterías, apunta MarkNtel Advisors.
Las pruebas relacionadas con la seguridad aneja a las baterías eléctricas representaron cerca del 33,4% del mercado mundial de diagnosis y mantenimiento el año pasado y se concentraron en ensayos con verificaciones de resistencia mecánica, pruebas frente a sobrecargas eléctricas y controles diseñados para detectar posibles situaciones de fuga térmica.

Numerosos ‘cortafuegos’ previos
El aumento de la densidad energética de las baterías obliga a reforzar estos procesos de control antes de su comercialización, asegura MarkNtel Advisors, ya que los fabricantes «deben demostrar que los sistemas cumplen con los estándares de seguridad establecidos por las autoridades regulatorias».
Por tipo de tecnología, las baterías de ión-litio representaron el 89,2% del mercado en comercial de baterías en 2025.
Al respecto, Asia-Pacífico concentró alrededor del 55% del mercado mundial de pruebas de baterías gracias al peso industrial de China en la fabricación de automóviles eléctricos y sistemas de almacenamiento energético.
Las previsiones del informe también sitúan a India entre los mercados con mayor ritmo de expansión, impulsado por el aumento de la producción de baterías y por la introducción de nuevas normas de seguridad para los vehículos eléctricos.
En el ámbito de las flotas de vehículos, e independientemente de los pasos previos industriales y una vez puestas en los mercados, la actividad de las baterías generará nuevos nichos de mercado asociados al mercado de posventa, como los servicios de diagnóstico destinados a analizar el estado de salud de las baterías y la estimación de su vida útil restante, por ejemplo y según recalca el informe.






