El proceso de finalización de los contratos en el sector del renting continúa funcionando con esquemas manuales, pese a la inversión en digitalización en otras etapas del ciclo de vida del vehículo y bajo un entorno en el que, a pesar de que los operadores del sector están centrando sus esfuerzos en un enfoque de venta digital y captación, el tramo final del contrato financiero sigue sin estandarizarse, «lo que provoca ineficiencias y pérdida de trazabilidad», de acuerdo con la compañía especialista en remarketing y gestión de flotas Manheim.
La empresa señala que el valor medio del vehículo de ocasión superó los 20.000 euros en 2024, teniendo en cuenta que la presión sobre los márgenes en el renting «continúa siendo elevada».
A pesar de esta cifra, la entidad alerta de que la fase de cierre contractual «se mantiene anclada en prácticas operativas tradicionales», como puedan ser el envío de correos electrónicos en el que no se produce un seguimiento o tipologías de llamadas que Manheim califica como «no estructuradas».
De acuerdo con Manheim, este hábito eleva la carga de trabajo en los equipos internos y reduce la capacidad para retener al cliente.

En este apartado, la empresa, que considera que este es un elemento «crítico» en la relación con el cliente, ha asegurado que durante el último computado (2023), registró a través de sus soluciones digitales más de 13.000 contratos con una tasa de contacto del 90% y un 75% de citas confirmadas.
Manheim considera que este tipo de adiciones al ecosistema de renting no se debe traducir «en una automatización total» de las operaciones, pero sí un en una herramienta que ofrezca «trazabilidad en tiempo real y un canal de atención unificado».
La firma de remarketing sostiene que estas soluciones digitales se convertirán en una «necesidad estructural» en el mercado de renting en el futuro a corto y medio plazo.








