El sector de automoción en España muestra claras señales de estancamiento estructural vinculadas al envejecimiento de la plantilla y la escasa incorporación de perfiles femeninos, de a cuerdo con un análisis elaborado por la firma especializadas en Recursos Humanos Synergie.
Los datos recopilados por la empresa apuntan a que el 47% de los profesionales del sector tienen más de 45 años, en tanto que solo el 26% se sitúa por debajo de los 34.
Además, y de acuerdo con Synergie, el número de empleados de entre 50 y 64 años, que asciende a 63.493 personas, duplica al de jóvenes de entre 16 y 29 años, que suman 24.635. «Esta diferencia establece una brecha generacional de cerca de 39.000 trabajadores, en un contexto marcado por la electrificación, la digitalización y los nuevos requerimientos tecnológicos», explica la entidad.
Synergie asevera igualmente que el sector de automoción mantiene un peso relevante en la industria y economía españolas, a pesar del descenso del 3% en la producción de vehículos durante 2024, ya que aporta el 10% al PIB nacional y el 18% del empleo total en España.
Al respecto, y de acuerdo con los datos manejados por la empresa de RRHH, «una de cada tres empresas del ecosistema industrial» considera incorporar talento nuevo en los próximos años, si bien «el punto de partida refleja una insuficiencia de perfiles cualificados».

Solo un 24,6% de mujeres en automoción
En el ámbito de la diversidad de género, los datos manejados por Synergie (basados en la Encuesta de Población Activa) reflejan que el 75,4% del empleo en automoción está ocupado por hombres, frente a un 24,6% de mujeres, una diferencia que se acentúa más en las actividades de espectro industrial, donde la representación femenina en fabricación de vehículos pasó del 25,4% en 2023 al 23,4% en 2024, y en la venta y reparación de vehículos, donde el porcentaje bajó del 15% al 13,8%.
La compañía detalla, además, que existe un potente déficit de «profesionales cualificados», lo que afecta tanto a perfiles tradicionales como a los emergentes vinculados a áreas como software, inteligencia artificial, ciberseguridad o sostenibilidad.
Esto estaría llevando a muchas empresas del sector «a priorizar programas de recualificación, orientación al reskilling interno y atracción de nuevos perfiles desde otros ámbitos productivos».
Otro factor clave que afecta a la reorganización, competitividad y gestión de talento del sector automovilístico nacional se centra en la organización de turnos, la cobertura de horarios no convencionales o los retrasos en suministros, que «se han convertido en obstáculos operativos recurrentes».
«A ello» —continúa Synergie— «se suma la competitividad desigual de los convenios colectivos. Empresas proveedoras del sector que se rigen por marcos distintos al convenio siderometalúrgico, más habitual en la automoción, enfrentan mayores dificultades para captar talento debido a diferencias salariales y condiciones laborales menos atractivas».





