La compañía Daimler asegura su estrategia corporativa CASE en la que lidera las cuatro áreas que definen esta estrategia: conectividad (Connected), conducción autónoma (Autonomous), vehículo compartido y servicios (Shared & services), y movilidad eléctrica (Electric). La combinación de estos campos individuales juega un papel especialmente decisivo en la transformación hacia la movilidad eléctrica.
El presidente de la Junta de Directiva de Daimler AG y Jefe de Mercedes-Benz Cars, Dieter Zetsche, ha afirmado que «nuestra ofensiva eléctrica sigue ganando impulso. Después de invertir miles de millones de euros en el desarrollo de la gama eléctrica y en la expansión de nuestra red global de baterías, ahora estamos dando el siguiente paso. Con la compra de celdas de baterías por más de 20.000 millones de euros, estamos impulsando la transformación hacia el futuro eléctrico de nuestra empresa. Planeamos un total de 130 variantes electrificadas en Mercedes-Benz Cars para el año 2022. Además, tendremos furgonetas, autobuses y camiones eléctricos».
La compañía mantiene su inversión de 10.000 millones de euros para la expansión de la gama eléctrica de Mercedes-Benz Cars y otros mil millones de euros en la red global de producción de baterías, dentro de la red de producción mundial.
“Con grandes pedidos de celdas de baterías hasta el año 2030, establecemos otro hito importante para la electrificación de nuestros futuros vehículos eléctricos de la marca de tecnología y productos EQ. De esta manera y junto a nuestros socios, nos aseguramos el suministro de nuestra red global de producción de baterías, ahora y en el futuro, utilizando las últimas tecnologías» ha asegurado Wilko Stark, miembro de la Junta Divisional Mercedes-Benz Cars, Adquisiciones y Calidad de Proveedores.
Los proveedores ya están produciendo celdas de batería en Asia y Europa, y seguirán expandiéndose en Europa y en Estados Unidos.
Ocho fábricas en tres continentes
Daimler está invirtiendo más de mil millones de euros en una red global de producción de baterías, englobada dentro de la red de producción mundial de Mercedes-Benz Cars. La empresa compra las celdas en el mercado mundial para disponer de la mejor tecnología posible y poder centrarse en la tarea clave del ensamblaje de las baterías.
En el futuro, la red mundial de producción de baterías de Mercedes-Benz Cars constará de ocho fábricas en tres continentes. La primera fábrica, en Kamenz, ya está en la fase de producción en serie, y la segunda fábrica comenzará allí la fabricación en serie a principios de 2019. Se construirán dos plantas más en Stuttgart-Untertürkheim, una en la fábrica de la compañía en Sindelfingen, una en Pekín (China), una en Bangkok (Tailandia) y otra en Tuscaloosa (EE.UU.). La producción local de baterías es un factor clave de éxito en la ofensiva eléctrica de Mercedes-Benz Cars y un elemento decisivo para satisfacer la demanda global de vehículos eléctricos de una manera flexible y eficiente.
Además, dentro de la estrategia eléctrica, se ampliarán la capacidad para la evaluación tecnológica de las celdas, las actividades de investigación y desarrollo en este campo. Esto incluye la optimización continua de la actual generación de baterías de iones de litio, el desarrollo posterior de las celdas compradas en el mercado mundial y la investigación de la próxima generación de los sistemas denominados como “post iones de litio”.
Para el año 2022 toda la gama de vehículos de Mercedes estará electrificada, con varias alternativas disponibles en cada segmento, desde el Smart hasta los SUV. Habrá más de 130 variantes en total, desde el sistema eléctrico de 48 voltios con EQ Boost hasta los híbridos enchufables; y más de diez vehículos totalmente eléctricos alimentados por baterías o por pilas de combustible. Para el año 2025, las ventas de vehículos eléctricos con batería aumentarán hasta suponer entre el 15% y el 25% de las ventas totales, dependiendo de las preferencias de los clientes y del desarrollo de la infraestructura pública.






