Las patentes vinculadas a la economía circular de las baterías crecieron a una tasa media anual del 42% entre 2017 y 2023 ante la presión global sobre los minerales críticos, un avance que más que duplicó el ritmo del conjunto del sector de fabricación de baterías recargables y que multiplicó por más de veinte el del total de los sectores tecnológicos durante el mismo periodo.
Detrás del dato figura el cruce de información de las bases de datos de patentes de la Oficina Europea de Patentes (OEP) y de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que han presentado el estudio en una publicación conjunta centrada en la circularidad de las baterías como herramienta para reducir la dependencia europea de la extracción primaria.
Por regiones, los solicitantes asiáticos representaron el 63% de las familias internacionales de patentes (IPF) en este ámbito en 2023 (últimos datos disponibles), mientras que los europeos rondaron el 20% con foco en la recogida de baterías usadas y su transformación química para obtener materias primas destinadas a baterías nuevas.
«La innovación en tecnologías de circularidad de las baterías es clave para asegurar el acceso a recursos, reforzar la competitividad y reducir el impacto medioambiental», ha asegurado António Campinos, presidente de la OEP y quien ha situado a Europa entre las regiones con más potencial para liderar este espectro energético «al combinar tejido industrial, marcos regulatorios favorables y acceso a materiales para el reciclaje».
Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, ha advertido, por su parte, de que las baterías se han convertido en un pilar de la seguridad energética y de la competitividad industrial, si bien su potencial «solo cuajará en aquellos países que desarrollen sistemas circulares sólidos».
Brunp desplaza a Toyota, LG y Sumitomo
En relación con el ranking de empresas, las japonesas y coreanas Toyota, LG y Sumitomo lideraron las solicitudes de patentes en este ámbito hasta 2019, hito a partir del cual la china Brunp ha tomado el relevo y ha disparado la cuota del país asiático en IPF de circularidad de baterías desde el 5% de 2013 hasta el 29% de 2023, señalan las dos entidades.
Más allá del ámbito de las patentes, la cifra de baterías de vehículos eléctricos al final de su vida útil pasará de los 1,2 millones previstos para 2030 a 14 millones en 2040, teniendo en cuenta que más de uno de cada cuatro coches vendidos en el mundo en 2025 fue eléctrico.
El sector del almacenamiento de energía, que incluye las innovaciones en baterías, concentra ya alrededor del 40% de todas las patentes relacionadas con la energía.






