El constructor de vehículos chino BYD (Build Your Dreams) ha iniciado una ronda de conversaciones con fabricantes de automóviles europeos para formar un consorcio de transacción de créditos de carbono.
Así lo ha asegurado el ejecutivo Alfredo Altavilla, un ex alto cargo histórico del grupo Fiat y hoy asesor de BYD, en una información recogida por la agencia Reuters.
Altavilla no ha ofrecido más detalles aparte de «las negociaciones están en marcha» y que servirán para ayudar a los constructores europeos a evitar las duras sanciones por el exceso de emisiones que la Unión Europea aplicará a partir de 2025 a través de la normativa CAFE.
Algunos fabricantes de vehículos han anunciado ya el establecimiento de grandes ententes para gestionar el conjunto de sus emisiones de un modo organizado y común, una medida que les alejará de recibir sanciones.
Ello posibilitará que las marcas con menos ventas de vehículos eléctricos puedan compensar sus emisiones por medio de la adquisición de derechos de crédito a otros fabricantes que ofrecen niveles de dióxido de carbono mucho menores o nulos, como pueda ser el caso de Tesla o Polestar, que solo venden automóviles eléctricos puros.
En este sentido,Tesla, Stellantis, Toyota, Ford, Mazda y Subaru han formado una de las ‘corporaciones’ al respecto, mientras que la otra está formada por las firmas Mercedes-Benz, Polestar, Volvo (estas dos últimas pertenecen a la compañía china Geely) y smart.
Hay que puntualizar que estas agrupaciones están permitidas por la Unión Europea, que ha puesto la única condición de notificar de modo oficial la alianza cada 31 de diciembre.





