Los ingenieros de Bosch han logrado estos resultados refinando las tecnologías existentes, sin necesidad de componentes adicionales, lo que llevaría aparejado un aumento de los costos. El nuevo sistema diesel de Bosch se basa en componentes que ya están en el mercado y disponibles para clientes de manera inmediata, pudiéndose incorporar a proyectos de producción.
El nuevo sistema diesel de Bosch se basa en componentes ya disponibles en el mercado y no requiere un sistema eléctrico adicional de 48 voltios a bordo, ni componentes de hardware adicional, ya que esta tecnología se basa en componentes que ya se usan en vehículos de producción.

El decisivo avance en la tecnología diesel ha sido anunciado esta semana por el CEO de la compañía, Volkmar Denner, en la conferencia de prensa anual, en la que ha aseguraba que la nueva tecnología de Bosch conserva la ventaja con respecto al consumo de combustible y el impacto ambiental.
“Bosch está superando los límites de lo que es técnicamente factible y equipados con la última tecnología de Bosch, los vehículos diesel se clasificarán como vehículos de bajas emisiones y, sin embargo, seguirán siendo asequibles”
El CEO de Bosch también ha pedido una mayor transparencia con respecto a las emisiones de CO2 causadas por el tráfico rodado, y que el consumo de combustible y las emisiones de CO2 también se midan en condiciones reales en la carretera en el futuro.

Registro de 13 mg de NOx por kilómetro
Desde 2017, la legislación europea exige que los nuevos modelos de turismos probados según una combinación RDE de ciclos urbanos, extraurbanos y de autopistas emitan no más de 168 miligramos de NOx por kilómetro y a partir de 2020, este límite se reducirá a 120 miligramos.
Hoy, los vehículos equipados con la nueva tecnología diesel de Bosch pueden alcanzar tan solo 13 miligramos de NOx en ciclos de RDE estándar legalmente conformes. Eso es aproximadamente una décima parte del límite prescrito que se aplicará después de 2020, e, incluso, cuando se conduce en condiciones urbanas especialmente desafiantes, donde los parámetros de prueba superan con creces los requisitos legales, las emisiones promedio de los vehículos de prueba de Bosch son tan bajas como 40 miligramos por kilómetro.
Los ingenieros de Bosch han logrado este avance decisivo en los últimos meses. Una combinación de tecnología avanzada de inyección de combustible, un sistema de gestión de aire recientemente desarrollado y una gestión inteligente de la temperatura ha hecho posibles lecturas tan bajas.

Las emisiones de NOx ahora pueden permanecer por debajo del nivel legalmente permitido en todas las situaciones de conducción, independientemente de si el vehículo se conduce de manera dinámica o lenta, en condiciones de frío extremo o en verano, en la autopista o en el tráfico urbano congestionado.
En el evento de prensa en Stuttgart, decenas de periodistas, tanto de Alemania como del extranjero, tuvieron la oportunidad de conducir vehículos de prueba equipados con equipos de medición móviles en el tráfico pesado de la ciudad, en condiciones especialmente difíciles.
A la vista de estos resultados, como las medidas para reducir las emisiones de NOx no tienen un impacto significativo sobre el consumo, el diésel conserva su ventaja comparativa en términos de ahorro de combustible, emisiones de CO2 y, por lo tanto, amigable con el clima.

Bosch asegura que aún con este avance tecnológico, el motor diesel aún no ha alcanzado su potencial de desarrollo completo. Bosch ahora apunta a usar inteligencia artificial para seguir trabajando sobre estos últimos avances, lo que llevará a marcar un hito importante: el desarrollo de un motor de combustión que, con la excepción del CO2, prácticamente no tiene impacto en el aire.
Hasta que la electromovilidad llegue al mercado masivo, se necesita todavía a estos motores de combustión altamente eficientes, de modo que el ambicioso objetivo para los ingenieros de Bosch es el desarrollo de una nueva generación de motores diésel y de gasolina que no produzcan emisiones significativas de partículas o NOx, según la compañía.

Transparencia y pruebas reales para el consumo y el CO2
El CEO de Bosch ha pedido un enfoque renovado sobre las emisiones de CO2, que están directamente relacionadas con el consumo de combustible. Las pruebas de consumo, por ello, no deberían realizarse ya en el laboratorio sino en condiciones reales de manejo, lo que crearía un sistema comparable al utilizado para medir las emisiones.
Ello supone una mayor transparencia para el consumidor y una acción climática más enfocada y, además, cualquier evaluación de las emisiones de CO2 debería extenderse significativamente más allá del tanque de combustible o la batería
“Necesitamos una evaluación transparente de las emisiones globales de CO2 producidas por el tráfico rodado, que incluye no solo las emisiones de los vehículos sino también las emisiones causadas por la producción del combustible o la electricidad utilizada para alimentarlos “, dijo Denner. Añadió que una huella de CO2 más inclusiva proporcionaría a los conductores de vehículos eléctricos una imagen más realista del impacto de esta forma de movilidad en el clima. Al mismo tiempo, el uso de combustibles no fósiles podría mejorar aún más la huella de CO2 de los motores de combustión.
Resultados registrados por los periodistas, junto con la ruta conducida








