La multinacional de renting y gestión de flotas Arval ha cerrado el primer semestre de 2025 con un beneficio neto de 351,4 millones de euros, lo que ha supuesto una caída del 49% respecto del mismo periodo del ejercicio anterior.
Así lo ha explicado la empresa en un comunicado en el que ha indicado que este ajuste en los beneficios se debe a la progresiva normalización del mercado de vehículos de ocasión, que en los últimos años había aportado «plusvalías extraordinarias» y que ahora vuelve a «niveles más contenidos».
Los ingresos generados por la venta de coches usados se redujeron de un modo sensible y hasta 78,1 millones de euros, frente a los 572,4 millones obtenidos en la primera mitad de 2024.
Hay que recordar que esta caída se produce después de tres ejercicios en los que las aportaciones del negocio de vehículos de ocasión habían marcado unos resultados de la compañía especialmente elevados.
La cifra de negocio de la compañía ha mantenido, eso sí, un comportamiento expansivo y los ingresos brutos se han situado hasta junio en 10.538,5 millones de euros, un 10,1% más, en tanto que el resultado operativo fue de 530,1 millones, un 41,5% inferior al de hace un año, en línea con la menor aportación de las ventas de coches usados.
En este sentido, el margen operativo bruto ha totalizado 1.096,5 millones, un 24,2% menos interanual, pero si se excluye el efecto de las ventas de automóviles usados, dicho indicador sería de 1.018,4 millones, lo que representa un crecimiento del 16,6%, ha querido puntualizar Arval.
Hay que señalar también que el negocio recurrente de la multinacional ha dado consistencia a los resultados, ya que el margen de arrendamiento ha sumado 497,9 millones, un 22,9% más, mientras que el margen de servicios ha avanzado un 11,2% y hasta 520,4 millones de euros.
Los gastos de explotación también han aumentado, aunque de manera más contenida. Han aumentado hasta 537,3 millones de euros, un 5,9% más, y la ratio de costes sobre ingresos se ha situado en el 49% frente al 35,1% de 2024.
Incremento de la flota financiada
Otro aspecto positivo en la evolución de las cuentas de la empresa de renting se ha centrado en la evolución de su flota financiada, que ha cerrado junio con casi 1,83 millones de vehículos en todo el mundo, lo que ha supuesto un incremento del 4,6% respecto del ejercicio anterior.
Por canales, el corporativo ha sumado 1,20 millones de automóviles, un 3,4% más, mientras que el segmento retail, que engloba a pymes y particulares, ha avanzado un 9,1% hasta 581.470 automóviles y la solución Arval Flex, enfocada en el medio plazo, se ha reducido un 16% hasta 43.522 coches.
En línea con la transformación del mercado, la flota electrificada de Arval se ha situado en 631.014 unidades, un 23,7% más que hace un año, una cifra de la que han participado los vehículos 100% eléctricos con 295.026 unidades —un 42,6% más—.
Bajo este contexto, la compañía ha decidido extender un año más su plan estratégico Arval Beyond y ha fijado como meta para 2026 llegar a los dos millones de vehículos en flota, de los que 400.000 corresponderían a modelos eléctricos de batería.
Acuerdo con Caixa
Arval ha reforzado también su estructura de alianzas, tras prorrogar hasta 2030 su acuerdo con CaixaBank, que en 15 años ha permitido financiar 180.000 vehículos y gestionar más de 70.000 en renting.
El nuevo marco acordado entre los dos gigantes contempla añadir 200.000 automóviles más en los próximos cinco años.
Además, Arval ha ampliado su colaboración con Nissan en Latinoamérica y ha firmado un convenio estratégico con Maxus Motors France para reforzar su presencia en comerciales ligeros.





