miércoles 29, noviembre, 2023

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ALD Automotive lo domina: la clave (en la conducción) está en el factor humano

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No es la primera vez que Fleet People acude a la mejor prueba de eficiencia energética del sector del automóvil. Han sido ya varios ejercicios y diversas pruebas y recorridos. Lo que diferencia esta ocasión de las anteriores es el tipo de vehículo en el que hemos desarrollado la competición: un coche eléctrico.

En esta edición, la duodécima del Ecomotion Tour organizada por la empresa de movilidad y servicios ALD Automotive, un total de cinco automóviles con emisiones cero se unieron a la prueba, que transcurre durante dos jornadas en diferentes lugares de España. La competición de este 2019 tuvo lugar los pasados 6 y 7 de junio entre Madrid y Segovia, y en total se dieron cita 24 vehículos de la mayor parte de los fabricantes de automóviles.

Normalmente, la extensión kilométrica de la prueba es lo suficientemente grande como para probar no solo en magníficas condiciones el vehículo, sino para cumplir con el criterio fundamental del Ecomotion: reducir los consumos oficiales que ofrece el constructor de vehículos sobre la unidad en cuestión que conducimos.

En esta ocasión se han estrenado, además, nuevos protocolos de consumos, incluidos bajo el paraguas WLTP (Worldwide Harmonized Light duty Testing Procedure), que se ha convertido en el nuevo estándar del sector y que sitúa los consumos en un estadio acorde con la realidad. Teniendo en cuenta el sistema anterior, llamado NEDC (New European Driving Cycle), era bastante más complicado reducir los consumos que efectuábamos al volante, porque la cifra que marcaba cualquier marca de automóviles era inferior a la que se refleja con condiciones de marcha auténticas.

 

ALD

 

Hay que recordar que este último ciclo posibilitaba efectuar pruebas de consumo con el coche en un banco de rodadura y en circunstancias climatológicas perfectas, por ejemplo. Por eso nos gusta mucho más el modelo WLTP, ya que mide la realidad de las cosas: como sucede en el Ecomotion Tour, en el que uno entabla una guerra muy particular contra su propio pie derecho, el que maneja y pulsa el acelerador, contra el tiempo, contra el tráfico y… prácticamente contra todos. Lo único que importa es llegar a tiempo a los pasos de tiempo y hacerlo con el mínimo consumo de combustible —en este caso, de electricidad— como nos sea posible.

“Se trata de una tarea casi imposible, porque en esta prueba se trata de ahorrar consumos sobre aquellos que ofrece el fabricante de automóviles de serie en el vehículo”, apuntaba Pedro Malla, el primer ejecutivo de ALD Automotive en España, antes de dar el banderazo de salida oficial a la prueba, que en los dos últimos ejercicios se ha iniciado desde la campa de vehículos de la que dispone la marca en Leganés, sede de Second Drive, su línea de negocio de automóviles de ocasión.

 

Kilómetros a tutiplén

“Cada vez es más difícil reducir estos consumos pero, siendo cada vez más complicado, siempre se consiguen mejorías y es lo más reseñable”, destacaba el máximo responsable de ALD ante un nutrido grupo de expertos, periodistas y profesionales de automoción. También señalaba Malla un dato que, a la postre y después de muchos años de competición, siempre ha resultado ser más que fundamental, incluso.“Es importante el consumo, pero también es muy importante el tiempo en el que se hacen las pruebas”, anotaba.

El Ecomotion es una prueba fascinante. El objetivo es demostrar, en esencia, que se puede reducir el consumo oficial que aporta un fabricante. ¿Y para qué? Sencillo. Para que quede constancia de que la mano y obra de la mujer y del hombre, de las personas, es la clave que determina las grandes desviaciones al alza y la baja del consumo de un automóvil.

Para cualquier lector de Fleet People, como usted, está clara la ecuación, ¿verdad? Conducir de un modo eficiente ahorrar consumo. Y si ahorramos consumo, ahorramos dinero. Si estamos hablando de una empresa de un tamaño elevado, haga usted mismo sus números. Fíjese. Si es usted el gestor de flota de una empresa con 300 vehículos, por ejemplo, efectúe esta simple fórmula: pongamos que cada conductor ahorrar dos litros de consumo por cada 50 de depósito, una cifra que se puede superar con creces conduciendo con orden y concierto.

 

Clave. En la hora de conducir un vehículo eléctrico, gestionar las pendientes y los descensos es fundamental para recuperar energía y mejorar la eficiencia. // FOTOGRAFÍA: ald automotive
Clave. En la hora de conducir un vehículo eléctrico, gestionar las pendientes y los descensos es fundamental para recuperar energía y mejorar la eficiencia. // FOTOGRAFÍA: ald automotive

 

Esto le proporciona un ahorro, teniendo en cuenta que cada coche rellena un promedio mensual de seis veces el depósito, de 12 litros mensuales de ahorro, esto es, 144 litros anuales. Multiplique por su flota de 300 vehículos y por 1,3 euros de litro diésel: más de 56.000 euros anuales. Eche todas las cuentas que desee. Si sus empleados conducen de un modo eficiente, siempre le saldrá ‘a devolver’. Si, por el contrario, el empleado no observa ninguna conducta adecuada al volante y pisa el acelerador demasiado o de un modo inadecuado, el resultado, delo por seguro, siempre le saldrá ‘a pagar’.

“Está demostrado, y así es, que adoptar una actitud responsable al volante, además de incrementar la seguridad vial de todos los conductores, reduce la huella ecológica”, explicaba Pedro Malla en la presentación del Ecomotion Tour.

Estos ahorros, esta eficiencia y capacidad de generar buenos datos gracias exclusivamente al factor humano, se ven a simple vista en la prueba que organiza ALD Automotive. El recorrido durante este año se circunscribió a Madrid y Segovia, con un trayecto total de unos 500 kilómetros para los vehículos que utilizan combustibles fósiles y que, en el caso de la categoría eléctrica de nuestro vehículo, un flamante Nissan Leaf, fue de menos de 300 kilómetros en dos jornadas y con una noche de recarga en el medio.

 

Allá que vamos

La experiencia fue total para el Nissan Leaf / Fleet People Team. Una gran experiencia. En primer lugar, por el grato acompañamiento, Leandro Rivas, Key Account Manager de Nissan España, especializado en el sector corporativo, por supuesto. Flechazo a primera vista.

 

Team. Leandro Rivas, KAM de Nissan, y el director de Fleet People, Juan Arús, flanquean el Nissan Leaf eléctrico, uno de los protagonistas principales del evento. // FOTOGRAFÍA: r. luque
Team. Leandro Rivas, KAM de Nissan, y el director de Fleet People, Juan Arús, flanquean el Nissan Leaf eléctrico, uno de los protagonistas principales del evento. // FOTOGRAFÍA: r. luque

 

El que suscribe tiene unos conocimientos discretos en tecnología eléctrica, y Rivas se convirtió en una auténtica referencia, además de ser un compañero de primera. En 10 minutos ya sabíamos qué es lo que teníamos que hacer.

Para exprimir este Leaf hay que utilizarlo a una velocidad determinada, con este tipo de accionamiento de marcha, tener cuidado en las pendientes y, por supuesto, aprovechar al máximo los descensos para obtener el máximo rendimiento del recuperador/regenerador de energía del vehículo. ¡Fantástico!

 

Ojo. Pedro Malla es el primer ejecutivo de ALD en España. Como cada año, el directivo hizo hincapié en la importancia de cumplir con los tiempos y controles . // FOTOGRAFÍA: ald automotive
Ojo. Pedro Malla es el primer ejecutivo de ALD en España. Como cada año, el directivo hizo hincapié en la importancia de cumplir con los tiempos y controles . // FOTOGRAFÍA: ald automotive

 

Con estas clases teóricas de Leandro Rivas, poco podíamos desviarnos del éxito. Eso, por no mencionar su experiencia en rallies, lo que nos llevó a controlar al segundo cada momento —que estrés, por favor— en que nos aproximábamos a un punto de control.

Una de las cosas que más me ha sorprendido de este Leaf, por ejemplo, es la capacidad de aguante que tiene si sabes tratarlo como se merece. ¿Qué quiero decir? Conducir un vehículo eléctrico, está claro, no es lo mismo que hacerlo con uno de combustión interna. Las directrices son diferentes pero, a cambio, la facilidad de manejo y los beneficios si se siguen apenas cuatro consejos son muy elevados. ¿Un ejemplo? Si está efectuando una subida, no pise el acelerador con fuerza.

 

ALD

 

Lógico, ¿Verdad?

Con hacerlo algo más que suavemente y mantener la curva de subida, que se observa tranquilamente en la consola central digital de información con una línea verde ‘eco’, es más que suficiente.  Durante la primera jornada, que a la postre fue la más trascendente, recorrimos exactamente 171,4 kilómetros desde Leganés y hasta La Granja de San Ildefonso (Segovia), con algunos check-control de por medio y una parada técnica para almorzar.

Hay que decir que llegamos con carga eléctrica más que sobrada y ahora les vamos a facilitar, gracias a la “telemetría” que ofrece el Leaf y una aplicación móvil al respecto, unos cuantos datos interesantes añadidos.

 

Ahorrando: poco a poco

Por ejemplo: nuestro consumo de electricidad durante esta jornada fue de 23 kilovatios hora, y tardamos —debido a que se trata de una prueba de conducción, claro— un total de 3,7 horas en efectuar el recorrido propuesto por ALD. ¿Ahorros de dióxido de carbono durante este periodo? 30 kilogramos, nada menos. ¿Consumo equivalente? Hemos hecho la prueba de equivalencia. En esta jornada indicada, la media de consumo fue de 13,6 kWh por cada 100 kilómetros.

En gasolina, se trataría de una media de 1,46 litros; en diésel, 1,34 litros. Y otro dato aún más interesante les vamos a facilitar: ¿Cuánto nos costaron esos casi 172 kilómetros? Agárrense: 2,7 euros. Tal cual. Magnífico. Otra clave: cuando mencionamos que llegamos con carga de sobra a nuestro punto de destino, ¿A qué nos referimos?

 

Recargar es un placer. Nuestro Nissan Leaf concluyó la primera jornada del Ecomotion Tour con energía más que suficiente. Aun así se dispuso un ‘corner’ específico para la recarga completa de todo el cupo de participantes con vehículos de cero emisiones. // FOTOGRAFÍA: fleet people
Recargar es un placer. Nuestro Nissan Leaf concluyó la primera jornada del Ecomotion Tour con energía más que suficiente. Aun así se dispuso un ‘corner’ específico para la recarga completa de todo el cupo de participantes con vehículos de cero emisiones. // FOTOGRAFÍA: fleet people

 

Concretamente, a que efectuamos 171,2 kilómetros en los que atravesamos montañas, circulamos con tráfico urbano, recorrimos autovías, carreteras comarcales y circunvalamos rotondas: es decir, efectuamos una condición normal bajo todo tipo de firmes y circunstancias. Resultado final: 32%. Llegamos y aún sobraba un 32% de energía restante a nuestro Nissan Leaf.

Un vehículo eléctrico no es para todo el mundo. Y tampoco para cualquier empresa. Pero hay muchas, muchas aplicaciones y circunstancias bajo las que utilizar un vehículo eléctrico es una opción real. Sin artificios. Y eso es lo que hemos comprobado en directo, y es lo que queríamos probar personalmente, en el Ecomotion Tour de este año.

¿Nuestro veredicto? Sobresaliente, e igualmente satisfecho sobre los vehículos eléctricos participantes se mostraba Pedro Malla, el artífice de este evento, en la clausura del mismo.

“Es el segundo año que incorporamos vehículos eléctricos y es una aventura, porque cada vez las marcas colaboran con automóviles cuya autonomía es superior. No es fácil el diseño, porque hay que establecer puntos de recarga portátiles específicos, pero el proyecto es muy interesante. Esperamos que el próximo año se supere la cifra de cinco vehículos de 2019 e, incluso, y por qué no, podría darse la circunstancia de que más adelante y dada su demanda, el Ecomotion Tour esté formado solo por coches eléctricos”, aseguró el directivo.

Nunca se sabe…

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