Las propuestas de revisión de los objetivos de emisiones de CO₂ planteadas por la patronal europea de fabricantes de automóviles ACEA a la Comisión Europea podrían traducirse en un incremento de hasta 74.000 millones de euros en importaciones de petróleo entre 2026 y 2035, según un análisis elaborado por el lobby medioambiental Transport & Environment, que basa sus estimaciones en un documento interno dirigido por la patronal del motor continental a los ministros europeos de Medio Ambiente.
Las medidas trasladadas por la organización sectorial incluyen una flexibilización de los objetivos de emisiones para 2030 mediante un sistema de media a cinco años, frente a los tres años contemplados en la propuesta de la Comisión Europea.
A ello se suma la eliminación de mecanismos de corrección en las emisiones de los híbridos enchufables, lo que permitiría mantener en el mercado «un mayor volumen de vehículos con motorizaciones térmicas», según T&E.
El análisis de T&E establece que este planteamiento limitaría el crecimiento de los eléctricos, que se situarían en torno al 21% de cuota de mercado durante el resto de la década, lejos del 57% previsto bajo el marco normativo actual.
Esta desviación supondría una menor sustitución del consumo de combustibles fósiles en el parque automovilístico europeo, explica el lobby.
Objetivo de 2035, del 100% al 80%
El documento recoge además una revisión de los objetivos de 2035, con una reducción del nivel de exigencia desde el 100% actual hasta el 80%, mediante la introducción de créditos asociados a combustibles alternativos y materiales de menor impacto en carbono.
Bajo este escenario, la penetración de los eléctricos podría situarse en el 52% del mercado en lugar del 100% fijado en la normativa vigente, recalca T&E.
El informe calcula que la aplicación de estas medidas elevaría las emisiones acumuladas del parque automovilístico europeo en hasta 2,4 gigatoneladas de CO₂ entre 2026 y 2050 respecto de los niveles previstos en la regulación actual. En este sentido, el peso de los híbridos enchufables ganaría relevancia dentro del mix de ventas, con una estimación de hasta el 14% del mercado en 2030 y el 34% en 2035.
El mismo análisis señala que la menor adopción de estos vehículos —los eléctricos— implicaría una reducción en el volumen de petróleo sustituido en el transporte, lo que explica el aumento estimado de 74.000 millones de euros en importaciones de crudo en el periodo analizado.
El debate sobre la revisión de los objetivos de emisiones y la futura normativa sobre flotas corporativas continúa abierto en el Parlamento Europeo y entre los Estados miembros.








