El grupo automovilístico Seat, perteneciente al consorcio Volkswagen, ha alcanzado un acuerdo con la Comisión Europea para eliminar el arancel compensatorio del 20,7% aplicado al Cupra Tavascan, lo que le permitirá importar el modelo eléctrico en la Unión Europea sin este recargo pese a su fabricación en China.
La compañía se convierte así en el primer fabricante que pacta con Bruselas una vía específica para evitar estas tasas sobre vehículos eléctricos producidos fuera del bloque comunitario.
La retirada del arancel evitará el sobrecoste asociado a estas tasas, que habían afectado a la actividad del fabricante durante el último ejercicio.
La autorización llega tras la investigación comunitaria sobre el precio concreto del modelo, proceso en el que la Comisión ha concluido que su comercialización no provocará perjuicio a la automoción europea.
Las conversaciones entre la CE y Seat se iniciaron en octubre de 2024 y se apoyaron en la naturaleza industrial del proyecto, ya que el automóvil fue diseñado en España sobre una plataforma del Grupo Volkswagen y su planificación se cerró antes de la entrada en vigor de los nuevos aranceles.
Inversión europea y cupos de entrada
El acuerdo incorpora compromisos industriales por parte del grupo, entre ellos la limitación de los volúmenes de importación del modelo y el mantenimiento de inversiones vinculadas a la electrificación dentro de la Unión Europea.
Los términos relativos a precios mínimos y número de unidades autorizadas no se han hecho públicos.
El fabricante contempla además una inversión de 300 millones de euros en una planta de ensamblaje de baterías en ese mismo complejo, donde está programada la producción del Volkswagen ID. Polo.
Seat prevé lanzar a lo largo de este trimestre el Cupra Raval, un automóvil eléctrico diseñado y fabricado en sus instalaciones españolas de Martorell (Barcelona).





