El consejero delegado del fabricante alemán Mercedes-Benz, Ola Källenius, ha manifestado a The Wall Street Journal la disposición del grupo a entrar en la producción de en serie de vehículos destinados Defensa siempre que la operación «tenga sentido» desde el punto de vista económico.
El directivo no ha anunciado ningún proyecto concreto y ha sometido cualquier movimiento a la condición de que «aporte» a los resultados del grupo.
«El mundo se ha convertido en un lugar más imprevisible y creo que es absolutamente claro que Europa necesita aumentar su perfil de Defensa», ha declarado el directivo al diario estadounidense, antes de añadir que el grupo estaría dispuesto a «desempeñar un papel positivo» en ese aumento de capacidad militar europea.
Las operaciones vinculadas a Defensa representarían «una pequeña parte» del negocio del fabricante en comparación con la producción de automóviles, aunque podrían constituir «un nicho en crecimiento» con capacidad para contribuir a la cuenta de resultados, ha matizado el ejecutivo.
La automoción alemana mira al rearme
Las declaraciones del jefe de Mercedes llegan después de que compañías del sector como Volkswagen hayan anunciado un acuerdo con la israelí Rafael Advanced Defense Systems para crear una sociedad conjunta para producir en Alemania componentes de sistemas de D, según informó la semana pasada la agencia Bloomberg.
El consorcio teutón aleman Rheinmetall, especializado en la actividad militar, ha anunciado además una alianza con Deutsche Telekom para desarrollar un escudo de defensa frente a drones.
Estos movimientos sectoriales comienzan a apuntar hacia un patrón compartido entre los fabricantes alemanes, que exploran la industria de Defensa como vía de crecimiento ante el aumento del gasto militar en Europa, apunta The Wall Street Journal.







