Los fabricantes de vehículos asociados a la patronal automovilística española Anfac destinaron un total de 3.197 millones de euros en inversiones industriales en el ejercicio pasado, la mayor cuantía desde que existen registros y un 24,7% por encima de la cifra de 2024, con el grueso de esos fondos orientado a adaptar las plantas españolas a la fabricación de modelos electrificados y a captar nuevos proyectos industriales, según refleja el Informe Anual 2025 de la asociación.
«La inversión récord de 2025 demuestra el compromiso de los fabricantes con España. En un año exigente para la producción y los resultados, las marcas han redoblado su apuesta por transformar sus plantas hacia el vehículo eléctrico», ha asegurado al respecto José López-Tafall, director general de Anfac, quien ha estimado que «España tiene la oportunidad de consolidarse como uno de los grandes polos europeos del vehículo electrificado».
Pese al avance inversor, los resultados del sector cerraron a la baja en 2025, ya que la facturación del conjunto de fabricantes alcanzó 80.315 millones de euros, con un avance del 3,8% respecto del ejercicio anterior, si bien el resultado neto se desplomó hasta 853 millones —prácticamente la mitad del registrado el año anterior—, lastrado por «la menor producción, los procesos de reestructuración industrial y el alza de los costes de fabricación».
La industria mantuvo, con todo, 53.943 empleos directos en sus plantas.
El sector ha aportado, además y a las arcas públicas, un volumen de 41.995 millones de euros, cuatro puntos porcentuales por encima del ejercicio previo, de los cuales 6.771 millones procedieron de la compra de vehículos nuevos, un registro que mejoró en casi 12 puntos al de 2024.
Un buen ejercicio comercial
El informe de la patronal automovilística ha recordado que el mercado español de turismos cerró el ejercicio pasado con 1,14 millones de matriculaciones, con un avance del 12,9% respecto de 2024 que «no alcanza todavía los niveles previos a la pandemia».
Los vehículos electrificados, eso sí, acumularon 245.629 matriculaciones, el mayor volumen de su serie histórica, tras prácticamente duplicar la demanda del ejercicio anterior, con los turismos electrificados en el 19,7% del mercado, los comerciales anotando un 142,5% y los industriales un 32,1%.
«La electrificación vive un buen momento y las cifras lo avalan; el problema radica en los plazos impuestos por la normativa europea para cumplir los objetivos de descarbonización. La puesta en marcha inmediata del Plan Auto+ es fundamental», ha apuntado López-Tafall, quien ha reclamado además «un plan de ayudas ágil, sencillo y con continuidad en el tiempo que dé certidumbre al ciudadano».
Anfac ha explicado igualmente que el Plan España Auto 2030, cuyo grupo de trabajo ya ha arrancado, fija como prioridades reforzar la cadena de valor industrial, ampliar la actividad hacia la cadena de baterías y la explotación de recursos minerales y articular cuatro palancas transversales —energía limpia y barata, mayor inversión en I+D+i, flexibilidad laboral pactada en los centros de trabajo y reducción del absentismo, que supera el 9% y se ha disparado un 51% desde 2018—.
«Energía a precios competitivos, incentivos a la innovación al mismo nivel que los grandes países europeos y mantener la flexibilidad laboral son condiciones necesarias para que España siga atrayendo inversión y producción», ha conlcuido López-Tafall.





