El fabricante japonés Nissan Motor ha paralizado el desarrollo de una versión cien por cien eléctrica del Qashqai —su todocamino más vendido en Europa— para reducir costes y simplificar su gama en el proceso de reestructuración global que la compañía lleva a cabo, según fuentes conocedoras del asunto citadas por Reuters.
El proyecto se anunció en 2023 para la factoría británica de la marca en Sunderland, en Reino Unido, donde Nissan preveía fabricar una variante eléctrica del modelo.
El Gobierno británico presentó entonces la iniciativa como un apoyo a su estrategia de atracción de producción de vehículos eléctricos, si bien el desarrollo del SUV se detuvo a comienzos de 2025, de acuerdo con Reuters.
El Qashqai no es cualquier modelo, ya que representó el 45% de las ventas europeas de Nissan durante el ejercicio pasado con 330.000 unidades.
Nissan mantiene aún conversaciones con las autoridades británicas, según Reuters, para obtener apoyo financiero que desarrolle un nuevo plan industrial para Sunderland y que podría presentarse en los próximos meses.

Teniendo en cuenta esos parámetros, se calcula que, en cualquier caso, el nuevo Qashqai cien por cien eléctrico no llegaría al mercado «antes de comienzos de la próxima década».
La fábrica de Sunderland ya produce el compacto Leaf eléctrico y en abril se presentó una versión eléctrica del Juke que también se ensamblará, en teoría, en esa planta.
A ello se suma el acuerdo anunciado este mismo mes entre Nissan y el fabricante chino Chery para estudiar la producción de vehículos de la marca asiática en una de las dos líneas de montaje del complejo industrial británico.
En Sunderland trabajan 6.000 personas y generó el 35% de todos los automóviles producidos en Reino Unido en 2025.






