Mitsubishi Motors ha paralizado temporalmente los envíos de vehículos a sus concesionarios en Estados Unidos como respuesta a los aranceles del 25% impuestos por la administración Trump a las importaciones de vehículos, una medida que afectará a toda su gama a la venta en el país, que está compuesta únicamente por modelos fabricados fuera de EEUU.
Otras marcas como Volvo, Nissan, Aston Martin, Audi, Lotus o Jaguar Land Rover han tomado decisiones similares a la de Mitsuibishi. Nissan, por ejemplo, ha suspendido la comercialización en el país de modelos de su marca Infiniti, los QX50 y QX55 que fabrica en México, y Volvo ha interrumpido las ventas del S90.
Los vehículos permanecerán en los puertos norteamericanos hasta que el Gobierno aclare los próximos pasos respecto de su política comercial exterior, es decir, se mantendrán en una situación previa al traspaso de fronteras y al pago de aranceles.
Mitsubishi ha explicado que cuenta con «existencias suficientes» para abastecer la demanda de vehículos de la marca en el país en el corto plazo. De acuerdo con cifras proporcionadas por Cox Automotive, Mitsubishi contaba a principios de este mismo mes con un stock equivalente a 79 días de ventas, por encima del promedio del sector, situado en 70 días.
Mitsubishi ha registrado un crecimiento de sus ventas en Norteamérica durante el primer trimestre de 2025 y 32.000 vehículos matriculados hasta marzo, un 11% más.
El Outlander es el modelo de más ventas para la marca, con 11.992 unidades entregadas en el periodo analizado, si bien cede en entregas un 13% respecto del año pasado.







