Las carta de presentación del Mercedes-Benz S 560 e, cuya entrega a los clientes está prevista para enero de 2019, se concentra en un consumo de combustible en el ciclo mixto de 2,6-2,5 litros cada 100 kilómetros, un consumo eléctrico de 20,2-20,0 kWh/100 y unas emisiones de CO2 de 59-57 gramos por kilómetro. Este híbrido enchufable ofrece una autonomía eléctrica de hasta 50 kilómetros.
La propulsión híbrida del S 560 e alcanza una potencia conjunta máxima de 350 kW (476 CV), resultado de combinar los 270 kW (367 CV) del motor V6 de gasolina y los 90 kW de potencia eléctrica.

La nueva composición química de las celdas con litio-níquel-manganeso-cobalto (Li-NMC) permite alcanzar una capacidad por célula de 37 Ah en vez de 22 Ah como hasta ahora, lo que se traduce en esos 50 kilómetros en régimen exclusivamente eléctrico. Este sistema de baterías de alta eficiencia incorporado en el Clase S procede por primera vez de la empresa Deutsche Accumotive, filial de Daimler.
El convertidor de corriente CC/CC, montado hasta entonces por separado en el maletero, se integra ahora en la carcasa de la electrónica de potencia. Pese al aumento de la capacidad energética en un 50%, la nueva batería es de menor tamaño que la anterior.
La batería puede cargarse de 10 a 100% SoC (estado de carga) en solo 1,5 horas por conexión a un Wallbox a una potencia de 7,4 kW. Si se utiliza una toma de corriente doméstica convencional es suficiente con un periodo de carga de unas cinco horas.
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Para el S 560 e se disponen de cuatro modos de servicio del sistema de mando híbrido y de cinco programas de conducción a disposición del conductor determinan para conjugar la interacción entre los distintos componentes técnicos.
Con ello, el conductor se reserva siempre la decisión sobre si quiere utilizar el dinamismo de la mecánica híbrida o moverse optimizando el consumo de la berlina. En este último caso, el equipo de mando limita al mínimo imprescindible el uso del motor de combustión y utiliza la carga de la batería en modo económico durante el recorrido.
El asistente ECO utiliza para ello los datos de todos los sistemas de asistencia a la conducción, incluyendo el sistema de navegación, además de que el conductor recibe recomendaciones para limitar su acción sobre el pedal del acelerador mediante indicaciones en el visualizador y a través del punto de resistencia que le transmite el propio pedal.
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