El 56% de los europeos se muestra favorable a fabricar vehículos en países con menores costes laborales con el objetivo de abaratar el precio final del automóvil, incluso si ello implica posibles impactos sociales o medioambientales, según el Observatorio Cetelem de la Automoción en Europa.
El estudio, elaborado en colaboración con C-Ways y basado en 15.774 entrevistas realizadas en 13 países entre junio y julio de 2025, constata que el encarecimiento sostenido del vehículo nuevo está modificando la percepción de los consumidores sobre el modelo industrial y regulatorio del sector en Europa.
En España, el respaldo a la producción en países con menores costes laborales se sitúa en el 57%, lo que coloca al mercado español ligeramente por encima de la media europea.
En Francia, el porcentaje alcanza el 52%, mientras que Alemania e Italia registran un 50% en ambos casos.
Los datos reflejan una creciente priorización del factor precio frente a consideraciones industriales, regulatorias o medioambientales en el proceso de decisión del consumidor europeo.
El informe apunta a que la presión inflacionaria sobre el vehículo nuevo «está alterando los equilibrios tradicionales entre competitividad industrial y protección del tejido productivo local».
Fuera del ámbito europeo, el apoyo a la fabricación en países con menores costes laborales se eleva al 71% en China, lo que «pone de manifiesto diferencias en la percepción del papel de la industria nacional en el precio final del automóvil».
El Observatorio Cetelem subraya que este posicionamiento ciudadano se produce en un momento de «tensión estructural» para la automoción europea, marcado por los «retos de competitividad, electrificación y transición regulatoria».





