Todos los turismos y vehículos comerciales matriculados en la Unión Europea deben integrar a partir de hoy un sistema avanzado de aviso de distracción del conductor —denominado ADDW— dentro de la tercera fase del Reglamento General de Seguridad de Vehículos de la institución europea.
de este modo, el dispositivo que pasa a ser obligatorio consiste en un módulo que vigila la mirada del conductor a través de una cámara orientada hacia el habitáculo. La alerta salta cuando los ojos permanecen apartados de la carretera durante seis segundos a velocidades de entre 20 y 50 kilómetros por hora, y durante 3,5 segundos por encima de ese tramo.
Su funcionamiento arranca con el vehículo en marcha desde 20 kilómetros por hora, combina una señal visual con un aviso sonoro o háptico y trabaja sin reconocimiento facial ni almacenamiento de datos biométricos.
La Comisión Europea ha motivado la puesta en marcha de este sistema y de modo obligatorio por considerar que la distracción del conductor es responsable último de entre el 10% y el 30% de los accidentes en Europa.
Los vehículos fabricados antes de estos plazos no están obligados a incorporar el sistema.
Bruselas trabaja ahora en una segunda tanda de requisitos prevista para julio de 2027, que ampliará el alcance del ADDW hacia la desatención intermitente, los movimientos del cuerpo del conductor y formas de distracción de origen cognitivo.





