La UE amplía el margen de los fabricantes industriales sin tocar los objetivos climáticos

La Unión Europea ha modificado el sistema de créditos de CO₂ para vehículos pesados nuevos entre 2025 y 2029 sin alterar los objetivos climáticos de la década.

0
13

La Unión Europea ha modificado el sistema de créditos de CO₂ para los vehículos industriales de nueva matriculación entre 2025 y 2029, medida que ampliará de facto el margen de los fabricantes para acumular créditos de forma gradual sin rebajar los objetivos de reducción de emisiones fijados para el conjunto de la década, que permanecerán intactos.

El nuevo mecanismo permitirá a los fabricantes generar créditos por cualquier reducción de emisiones que quede por debajo del objetivo del 15%, no solo por las que superan la trayectoria lineal entre objetivos regulatorios, como ocurría hasta ahora.

Esa ventana de acumulación se cerrará en 2030, momento en que el sistema recuperará su estructura anterior, según ha informado la patronal ICCT (International Council on Clean Transportation), que ha puntualizado que, sin la reforma, los fabricantes cumplían los estándares con una cuota de ventas de pesados cero emisiones del 32% en 2030 y del 57% en 2035 y que, con el nuevo cálculo, esas exigencias bajarían al 16% y al 55% en esos mismos años.

También puedes leer...
Competencia exige menos trámites y precios comparables para no frenar la electrificación

La revisión del mecanismo, ha precisado el organismo, «no describe un escenario de mercado sino las condiciones mínimas de cumplimiento regulatorio».

Los objetivos de reducción de emisiones a más largo plazo permanecerán vigentes con reducciones del 43% en 2030, del 64% en 2035 y del 90% en 2040 sobre los niveles de referencia.

«Lo que cambia es el ritmo al que los fabricantes deben acreditar avances en la primera mitad de la transición, no la meta final», ha asegurado ICCT.

La electrificación tendrá que esperar

En cuanto a la electrificación de los vehículos industriales, ICCT ha destacado que los corredores y autopistas europeos actuales «carecen todavía» de la red de recarga pública que el camión eléctrico necesita, lo que continúa frenando la transición del pesado hacia estas tecnologías, así como factores como el aún elevado precio de los vehículos de cero emisiones y su autonomía, aún insuficiente.

También puedes leer...
El 39% de las empresas ya incorpora vehículos de ocasión en sus flotas corporativas

«Las rutas urbanas con retorno a base ya electrifican y la carga nocturna en depósito es viable hoy, pero el largo recorrido no tiene esa opción mientras los corredores estratégicos sigan sin puntos de carga de alta potencia», ha explicado la entidad.

La nueva reforma europea proporcionará, eso sí, más tiempo al sector de flotas y renting para probar vehículos cero emisiones en rutas reales «antes de que la presión regulatoria obligue a tomar decisiones apresuradas y también alivia a los fabricantes, que afrontan la electrificación del pesado con una cadena de suministro que no ha terminado de escalar», continúa ICCT.