La electrificación completa de la flota de autobuses de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) es viable no solo desde el punto de vista ambiental, sino también desde la perspectiva económica.
Esta es la principal conclusión del estudio «Costes de la electrificación de la flota de autobuses de TMB», elaborado por el Centro de Innovación del Transporte (CENIT) de la Universidad Politécnica de Cataluña, por encargo de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB).
El informe analiza los costes de inversión, operación, mantenimiento e infraestructura asociados a la sustitución de una flota de 772 autobuses de combustión e híbridos por autobuses 100% eléctricos.
La conclusión es que apostar por vehículos cero emisiones supondrá un ahorro de 66,5 millones de euros a las arcas municipales.
La presidenta de TMB, Laia Bonet, ha recalcado que este estudio independiente permite cuantificar ahora los «beneficios económicos y ambientales de la electrificación de la flota y que se sitúan en un ahorro de 66 millones de euros».
La ejecutiva ha recordado también que TMB está dando pasos «muy importantes» hacia esta descarbonización total, y que «desde ahora y hasta el año que viene esperamos recibir 136 autobuses eléctricos nuevos con lo que un 30% de la flota de TMB ya será de cero emisiones».

Datos reales en todos los aspectos
El CENIT ha trabajado con datos reales de TMB sobre el coste de la inversión en vehículos e infraestructura, consumos, precio de la energía y kilometrajes de la flota y los históricos de mantenimiento. También se han realizado entrevistas con técnicos y visitas a cocheras para contrastar hipótesis relativas a la operación.
Con toda esta información, los estudios económicos concluyen que, a pesar de que los autobuses eléctricos requieren una inversión inicial superior, su Coste Total de Propiedad (TCO por sus siglas en inglés) es más favorable a largo plazo gracias al menor consumo energético y a los costes de mantenimiento más reducidos.
Según el estudio, los importantes ahorros en energía y mantenimiento permiten compensar el sobrecoste de la inversión. El coste total de propiedad del escenario de electrificación total se sitúa en 794,4 millones de euros, frente a los 826,9 millones de euros que representaría la renovación de la flota actual con tecnologías convencionales.
Si al cálculo se añaden los ingresos potenciales derivados de los Certificados de Ahorro Energético (CAE) —que permiten a las empresas que generan ahorros energéticos monetizarlos vendiendo los certificados a las comercializadoras que están obligadas a contribuir al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE)—, el coste total se reduce hasta los 760,4 millones de euros.






