El dilema de la autonomía en los vehículos eléctricos y su aplicación al universo de las flotas y el renting está cada vez más cerca de situarse en el plano del olvido, y así lo están demostrando compañías como la automovilística Volkswagen, que acaba de anunciar un récord de distancia recorrida de modo ininterrumpido con su berlina sin emisiones de referencia, el ID.7.
Este vehículo acaba de cumplimentar —en circuito, eso sí— 941 kilómetros de autonomía eléctrica con una única recarga de batería durante una prueba efectuada en el sur de Italia, lo que supone incrementar en un 32,7% la autonomía oficial del modelo en ciclo WLTP, ubicada en 709 kilómetros.

A lo largo de la prueba de consumo, el ID.7 en su versión Pro S ha acreditado un consumo de apenas 9,2 kilovatios hora por cada cien kilómetros, una cifra considerada como Volkswagen como “excepcional”.
Traducido a mecánicas de combustión tradicionales, este consumo equivaldría en una motorización diésel a un consumo de un litro por cada cien kilómetros, lo que inmediatamente permite rememorar el proyecto de ‘1 liter car’, un automóvil compacto que el grupo Volkswagen ideó como un proyecto bajo la presidencia de Ferdinand Piëch, en los inicios de la década de 2000, y que nunca pasó a mayores.
El consumo obtenido por el ID.7 Pro S se sitúa incluso por debajo del 1L, que también contaba con una mecánica diésel, 299 centímetros cúbicos y apenas 8,5CV de potencia.

Volkswagen ha explicado que con esta prueba pretende comprobar en directo la eficiencia potencial del ID.7 Pro S, un vehículo que lanzó al mercado el año pasado y que es apto para directivos de empresa con una amplia conciencia ecológica.
La velocidad media de este automóvil durante la prueba italiana fue de 29 kilómetros por hora, lo que lógicamente invita a pensar que, en circunstancias normales de uso, no se podrán rozar esos cerca de mil kilómetros, pero con un uso racionalizado de la batería si pueden alcanzarse ya cifras de entre 700 y 800 kilómetros, lo que supone un cambio de paradigma en lo relacionado con la tipología y uso del automóvil de empresa pensado para largas distancias.

En circunstancias normales, el ID.7 Pro S se desenvuelve con una batería de 86 kWh netos y ofrece un consumo de entre 16,2 y 13,6 kWh por cada cien kilómetros, con una capacidad de aceleración de cero a cien en apenas 6,6 segundos.
Su capacidad de carga en corriente continua alcanza un pico de hasta 200kW, lo que asegura una carga muy rápida en muy poco tiempo y que Volkswagen, ejemplifica con la obtención de 244 kilómetros con 10 minutos de enchufe.

Si se obtienen esos 200kW en el cargador rápido elegido, la batería puede pasar del 10% al 80% en 26 minutos.
«Estamos viendo una tendencia positiva en la entrada de pedidos en Europa y actualmente estamos vendiendo más modelos ID.7 que Passat. Esto demuestra que este vehículo supone una adición totalmente eléctrica significativa a la cartera de productos de la marca y, junto con el propio Passat, también es adecuado para conductores de larga distancia y como coche de empresa”, ha asegurado sobre la iniciativa y este modelo Martin Sander, el máximo responsable de Ventas de Volkswagen.






