El fabricante de automóviles Ford ha activado dos campañas de revisión que afectan a 1,74 millones de vehículos en Estados Unidos debido a defectos que pueden provocar que la imagen de la cámara de marcha atrás se muestre de forma incorrecta cuando el vehículo circula marcha atrás.
Una de las campañas afecta a cerca de 850.000 unidades de los modelos Ford Bronco y Ford Edge, según una información comunicada por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos (NHTSA).
El problema se relaciona con un módulo informático que puede sobrecalentarse y apagarse, lo que impide que la imagen de la cámara trasera se muestre correctamente en la pantalla del vehículo, ha explicado Reuters.
La segunda revisión afecta a alrededor de 890.000 vehículos correspondientes a los modelos Ford Escape y Ford Explorer, además de los Lincoln Corsair y Lincoln Aviator.
En estos casos, el sistema puede provocar que la imagen mostrada en la pantalla central aparezca invertida o volteada cuando el vehículo se coloca en posición de marcha atrás.
De acuerdo con Reuters, ambos defectos pueden impedir que el conductor visualice de forma correcta la zona posterior del vehículo durante las maniobras de reversa, circunstancia que ha motivado la apertura de las campañas de revisión.
Dos campañas de revisión en marcha
Ford ha indicado que trabaja en el desarrollo de una solución técnica para corregir ambos problemas, aunque el fabricante no ha comunicado todavía el calendario previsto para la aplicación de las reparaciones en los vehículos afectados.
Los datos publicados por NHTSA muestran que el fabricante estadounidense ha activado 17 campañas de revisión durante el año, que en conjunto han afectado a 7,3 millones de vehículos.
Ese volumen sitúa a Ford como el fabricante con mayor número de llamadas a revisión en lo que va de año en el mercado estadounidense.
Hyundai Motor ocupa la segunda posición con cinco campañas que afectaron a alrededor de 700.000 vehículos.






