La Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos con y sin Conductor (Feneval) ha expresado su «rechazo frontal» a la proposición de ley impulsada por el Consell de Mallorca, que contempla restricciones a la circulación de vehículos no domiciliados en la isla a partir del verano de 2026.
La medida, que emula el modelo ya aplicado en Ibiza y Formentera, busca establecer un cupo máximo de vehículos y aplicar tasas específicas, con sanciones que podrían alcanzar los 30.000 euros.
En relación con ello, Feneval, que representa al 96% del sector de alquiler de vehículos en España, ha alertado en un comunicado del «impacto económico» que esta normativa puede generar en la movilidad turística y empresarial, especialmente en plena temporada alta.
La patronal ha criticado la «falta de transparencia en los estudios de carga que justifican esta medida» y exige conocer con exactitud los datos reales del parque móvil de la isla antes de aplicar cualquier restricción.
El presidente ejecutivo de Feneval, Juan Luis Barahona, ha subrayado que esta iniciativa “afectará a la libertad de movimientos en España y perjudicará también a los intereses económicos de las empresas”, advirtiendo, además, de que las Administraciones Públicas “deberán asumir su responsabilidad patrimonial por las consecuencias económicas que puede acarrear esta decisión”.
Pese a que la flota del rent a car en Mallorca presenta una edad media de 2,2 años y más del 50% de los vehículos dispone de etiqueta ‘ECO’, la normativa no incluye criterios medioambientales para priorizar este tipo de flotas, lo que Feneval considera como «discriminatorio».
En esta línea, la entidad ha reiterado que limitar los vehículos de alquiler «no reducirá por sí solo la presión turística» y reclama la apertura de un proceso de diálogo con las autoridades insulares antes de que la propuesta sea aprobada de forma definitiva.







