Es increíble observar no sólo la manera en la que cambian las preferencias de los consumidores de empresa y privados, sino la rapidez —y la manera— de adaptarse a las nuevas demandas de movilidad que tienen las marcas de automóviles.
Fíjense en el Combo de las imágenes de al lado. La de abajo representa los orígenes del Combo, el Kadett Van de 1986. La de arriba muestra la quinta generación del vehículo comercial ligero de referencia de Opel, que se acaba de poner a la venta y que llegará a los concesionarios de España en otoño.
Lo cierto es que el perfil del trabajador autónomo no tiene nada que ver hoy con el de hace 20 o 30 años. Las preferencias de las pymes, tampoco. Y qué decir de los hábitos familiares. O del concepto de estatus asociado a los automóviles. El nuevo mundo exige estar acompasado a lo que el cliente espera de cada empresa. Y Opel ha entendido e interpretado esto con absoluta maestría, para qué negarlo.
Observen de nuevo las dos imágenes. Representan ese cambio absoluto de la sociedad que les acabamos de explicar.
En ese terreno de juego participa el nuevo Combo Life, que a su foco corporativo habitual quiere añadir con mucha fuerza la impronta del cliente privado, del consumidor de la calle, ése que antes renunciaba a adquirir un automóvil si no era a través de la compra directa o la financiación clásica; ése que ahora se apunta al renting mensual sin dudarlo; el mismo que opta por un vehículo comercial para compaginar el trabajo diario con la libertad del fin de semana.
Qué duda cabe de que el diseño es el gran catalizador de todo. Y por eso ahora el Combo vuela solo. Libre.
La estética de la nueva generación es sólida pero cálida a la vez. Sobre todo, es atractivo. Permite un uso combinado sin duda, pero también es más fácil que eso suceda si, como es el caso, Opel ha configurado para el nuevo modelo la opción de turismo. En las anteriores generaciones sólo se podía optar a la versión furgón y mixta. El ojo comercial estaba fijado en el ámbito profesional.
Previsiones y aptitudes
“El mercado de vehículos comerciales se situará este año en España por encima de 220.000 unidades, una cifra que sería muy positiva teniendo en cuenta que el tipo de segmento en el que se encuentra el Combo supone un 60% de ese mercado total de comerciales”, ha afirmado sobre el nuevo modelo el director general comercial de Opel España, Jonathan Akeroyd.
El nuevo Combo se podrá adquirir con tres motores diésel de 75CV, 100CV y 130CV y dos de gasolina de 110CV y 130CV, con la incorporación de la posible elección de un cambio automático de ocho velocidades.
Si lo piensan, un cambio automático en un vehículo comercial era literalmente impensable hace no tantos años. Con opciones propias de coches convencionales como el techo panorámico, los asientos y el volante calefactables, el asistente lateral (aviso de proximidad a bolardos o una pared), cámara panorámica de 180 grados, carga inductiva del móvil o Apple Car Play, el Combo ofrece desde la versión más económica el sistema de alerta de colisión frontal con detección de peatones, frenada de emergencia, alerta de somnolencia, cámara frontal Opel Eye y asistente de cambio de carril.
Esta quinta generación del Combo se puede escoger con versión corta —4,4 metros— y larga —4,75 metros—, la capacidad de su maletero parte de 597 litros y puede alcanzar 850 litros en la opción de chasis largo. Igualmente dispone con capacidad opcional para albergar siete asientos.









