La mayoría de los propósitos no pasan del primer mes. El hecho de cambiar de año nos inspira y lo asociamos con la idea de “es ahora, es el momento”, como si tuviera algo de mágico, como si nos cambiara la suerte y los Reyes Magos nos regalaran fuerza de voluntad. Es cierto que todos necesitamos un pistoletazo de salida, una fecha de inicio, pero con el propósito y la fantasía no es suficiente.
El después es muy importante.
¿Qué suele boicotear que no nos impliquemos con el ejercicio físico, perder peso, un curso de formación, liderar con más pausa o gestionar mejor la agenda? Básicamente hay dos grandes enemigos: el desorden y las emociones relacionadas con el cambio. Los profesionales que llevan todo para adelante no tienen más tiempo que los demás, solo tienen más organización.
Ordena tu vida
Si ordenas tu agenda personal y profesional ganarás tiempo, serenidad y eficacia. Ordenar significa, de entrada, tener una agenda en la que combines tus actividades profesionales con las personales. Tener dos agendas es un error. Terminan solapándose y tú, corriendo para poder atenderlo todo. Para gestionar bien tu tiempo:
- Establece prioridades. A veces el problema no es la falta de tiempo, sino saber qué es importante para ti y ser coherente con ello.
- Haz renuncias y con ello, hueco. No puedes abarcarlo todo. ¿Cómo vas a implicarte en una actividad nueva en tu vida si no le haces espacio? En este momento no cabe y como no tienes un hábito adquirido con tu nuevo propósito, siempre será lo primero a lo que renuncies. Y no porque no lo desees, sino porque se te olvidará.
- Delega. Hay gente preparada a tu alrededor. Deja que cometan errores, guíales y permite que tengan su ritmo de trabajo. Si no empiezas a delegar, siempre tendrás que hacerlo tú.
- Más no es sinónimo de mejor. A todos los que os ha costado tanto llegar arriba tenéis asociado que parte de las claves del éxito han sido vuestra entrega, el compromiso con la empresa o la pasión por lo que hacéis. Y sí, es cierto. Pero si no equilibras tu vida, si no disfrutas de tu deporte, de tu familia, de las relaciones sociales o de la lectura, llegará un momento en el que trabajo se vuelva una obsesión y terminarás identificando tu imagen de seguridad y de poder solo con lo profesional. Muchas personas sienten que fuera del trabajo no hay éxito. Toda su autoestima se relaciona con el trabajo. Y cuando pones todos los huevos en la misma cesta, corres el riesgo de que un día todo se venga abajo. Aprende a tener un equilibrio en tu vida.
- Estate en el presente, en el aquí y en el ahora. Esto implica silenciar el correo electrónico mientras trabajas o apagar o silenciar el móvil cuando necesitas concentración. Estar en el presente es realizar una tarea a la vez. Si ahora tienes 10 cosas que hacer, ¿cuántas puedes solventar en este mismo momento? Una. Si te dedicas a esa tarea y le prestas toda tu atención, además de mejorar el rendimiento, te sentirás más tranquilo y ahorrarás tiempo. Para gestionar bien el tiempo no se trata de ser un hombre orquesta, sino de ir dando pasos e ir cerrando carpetas.
Si quieres un cambio, aprender algo nuevo, ineludiblemente tendrás que atravesar el mundo de la incertidumbre
Ahora que hemos puesto orden y hemos sacado tiempo… ¡Utilízalo para salir de tu zona confortable y cumplir tus propósitos de año nuevo! Todo el mundo anda con prisas. Las personas se saltan los límites de velocidad para llegar antes. Antes, ¿para qué? Si ganas tiempo que sea para aprovecharlo para ti.
Si quieres un cambio, si quieres aprender algo nuevo, tener más disciplina, conseguir nuevos objetivos, ineludiblemente tendrás que atravesar el mundo de la incertidumbre. Es decir, tendrás que lidiar con el error, con la incomodidad y con no poder predecirlo todo. Porque esto forma parte del aprendizaje. Muchas personas se sienten incómodas con la incertidumbre.
De hecho, nuestro cerebro, necesita tener todo bajo control. Cuanto más controla, mejor. Hay personas que incluso tratan de controlar a los hijos, la pareja, los empleados. Pero no es posible. Los cambios y las nuevas rutinas necesitan un periodo de novedad, curiosidad, exploración hasta que al final terminas por convertirlo en una rutina y en algo familiar.
Prueba a realizar el siguiente ejercicio. Si de verdad quieres saber cómo se siente uno fuera de la zona confortable, sé honesto con esta tarea. Esta es la cuestión: ¿Cuál es el siguiente número que sigue a esta serie? Existe una respuesta correcta.
2 – 10 – 12 – 16 – 17 – 18 – 19
Date un rato para contestar y cuando puedas más, busca la solución en internet. La mayoría de personas terminan tirando la toalla. Haciendo todo tipo de cálculos numéricos, diciendo que no tiene solución, que es una tomadura de pelo.
Cuando pregunto a la gente que qué están sintiendo en el transcurso del ejercicio, contestan que curiosidad, impotencia, frustración y otras emociones. Y cuando consiguen resolverlo, sienten un tremendo orgullo y satisfacción personal.
Y esto es justo lo que vas a sentir con cada proyecto u objetivo nuevo que emprendas. Sentirás emociones incómodas pero que no son peligrosas. Emociones que te ayudarán a estar más atento y enfocado en lo nuevo. Y una vez que conviertas tu nuevo reto en tu nueva zona segura, podrás experimentar la sensación de poder.






