La Generalitat de Cataluña ha abierto el proceso de licitación para el suministro en régimen de renting de 109 vehículos destinados a la Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos (DGPEIS), un contrato que se estructura en cuatro lotes y contempla un presupuesto base de 6,52 millones de euros (IVA incluido), con un plazo de ejecución a lo largo de este año.
Este contrato surge después de la extinción del acuerdo de suministro previo, que incluía el arrendamiento de 263 vehículos y su ejecución finaliza entre los próximos junio y noviembre de este año.
Interior ha explicado que de este modo, la nueva petición de vehículos busca garantizar la cobertura de servicio en los parques, centros logísticos y unidades operativas de reciente creación. Los nuevos vehículos cubrirán «nuevas necesidades logísticas derivadas de la reorganización interna del cuerpo de bomberos», ha explicado la entidad pública.
La tipología de renting no incluye en este caso la cobertura de seguro, ya que será gestionado por la administración catalana. Tampoco penalizaciones explícitas por kilometraje, ya que los vehículos «están destinados a uso operativo intensivo y crítico».
El expediente contempla sobre el volumen total 51 vehículos para transporte de personal, 45 unidades entre furgonetas de carga ligera y vehículos mixtos de personal y carga, 10 unidades de transporte de material y tres furgones equipados con tecnología para el uso operativo de drones.
El contrato contempla adicionalmente las transformaciones técnicas específicas para cada tipo de vehículo, incluyendo sistemas de telecomunicaciones, señalización prioritaria, equipamiento logístico y dotación de seguridad.

¿Eléctricos? No, gracias
El pliego, al que accedido Fleet People, especifica necesidades de segmentos y tipologías de vehículos con tracción a las dos y cuatro ruedas, motorizaciones diésel o gasolina y potencias que parten desde 100 hasta 160CV en las versiones de mayor carga.
Al respecto, de acuerdo con la documentación técnica, los vehículos no serán eléctricos, ya que el uso previsto en operaciones de montaña o incendios forestales «requiere autonomía superior a la que actualmente ofrecen estas tecnologías».
Los modelos, todos de color rojo, tendrán que incluir necesariamente cámaras de visión trasera, navegación compatible con Android Auto y Apple Car, climatización, airbags frontales y asistentes electrónicos en el ámbito de la seguridad.
El renting incluye también la transformación completa con sirenas, altavoces, botoneras programables, señalización de emergencia y elementos adicionales como linterneras antideflagrantes, extintores homologados y kits de primeros auxilios.
Los vehículos se adaptarán con elementos como anclajes interiores, mamparas, estanterías modulares, barras de iluminación LED de emergencia y sistemas de alimentación eléctrica auxiliares. Los furgones de drones incluirán zonas de trabajo con mobiliario técnico, conectividad eléctrica para equipos y baterías con autonomía independiente. También incorporarán módulos de carga, inversores eléctricos y climatización específica para el habitáculo trasero.
Según los pliegos cotejados por esta publicación, el coste unitario oscila entre 38.000 y 64.500 euros, siempre sin impuestos.





