El fabricante de neumáticos Bridgestone obtuvo un beneficio neto atribuido de 490 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que supone una caída del 4,8% en comparación con el mismo periodo de 2018, según ha publicado Europa Press.
Bridgestone ha justificado este descanso de su negocio por el aumento del precio de las materias primas y por la reestructuración de diferentes áreas de producto que se están desarrollando.
En el acumulado del año, la multinacional japonesa contabilizó un volumen de negocio de unos 6.896 millones de euros, un 1,3% menos, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Las previsiones de Bridgestone
Además, el beneficio operativo entre enero y marzo se situó en los 627 millones de euros, lo que representa un retroceso del 22,8% respecto a los tres primeros meses de 2018.
Bridgestone prevé lograr un beneficio neto atribuido de 1.056 millones de euros, lo que supondrá en una bajada del 3,4% respecto al año precedente.
En cuanto a la facturación estimada para 2019 se situará en los 14.146 millones de euros, un 2% menos, mientras que el beneficio operativo se contraerá un 17,3%, hasta 1.341 millones de euros.







