Un total de 67 empresas y asociaciones vinculadas al sector de la automoción, el renting y el alquiler de vehículos, entre las que se encuentran los dos gigantes de referencia del universo de las flotas corporativas, Arval y Ayvens, han trasladado a la Comisión Europea su rechazo a la posible imposición de objetivos obligatorios de compra de vehículos eléctricos para flotas corporativas, una medida que consideran «económicamente inviable y contraproducente para el ritmo real de electrificación del mercado».
Este posicionamiento se ha formalizado a través de una carta remitida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, así como a varios comisarios comunitarios, en la que los firmantes alertan de que «los costes de adquisición, los gastos operativos y la insuficiencia de infraestructuras de recarga» siguen siendo los principales obstáculos para la adopción masiva del vehículo eléctrico en el ámbito corporativo.
Entre las compañías que respaldan el documento, y según recoge reuters que ha tenido acceso a la misiva, figuran operadores clave del renting y la gestión de flotas en Europa como Arval y Ayvens, como se ha avanzado anteriormente, además de otros grandes actores del alquiler y la movilidad como Avis, Hertz o Bolt, además de «asociaciones sectoriales nacionales y locales».
De acuerdo con los firmantes, «imponer cuotas mínimas de electrificación a las flotas podría provocar efectos indeseados», como la prolongación de la vida útil de los vehículos actuales o «una reducción directa de las matriculaciones de automóviles nuevos en el canal corporativo».
Tal y como recoge Reuters, la Comisión Europea prevé presentar el próximo 16 de diciembre —se esperaba que, inicialmente, el paquete de medidas relacionadas con el sector del automóvil se anunciaran el 10 de diciembre— un paquete de propuestas para el sector que incluirá medidas destinadas a flexibilizar el cumplimiento de los objetivos de emisiones de CO₂, así como ajustes en el calendario del veto a los motores de combustión previsto para 2035.
Las flotas, totalmente involucradas
Dentro de ese conjunto normativo, Bruselas estudia iniciativas específicas para flotas corporativas y vehículos de empresa, un canal que representa entre el 50% y el 60% de las matriculaciones de vehículos nuevos en la Unión Europea.
Desde la óptica del renting, los firmantes subrayan que la experiencia de los países europeos con mayor penetración del vehículo eléctrico demuestra que «el avance se ha basado en incentivos fiscales y ayudas directas, combinadas con inversión sostenida en infraestructuras de recarga, y no en obligaciones regulatorias».
En este sentido, la carta defiende que extender este enfoque al conjunto del mercado europeo resultaría «más eficaz que imponer cuotas obligatorias».
El documento visto por Reuters pone, además, el acento en la necesidad de apoyar el mercado de vehículo eléctrico de ocasión, una cuestión especialmente relevante para el renting, dado que una parte significativa de los vehículos en flota se reincorpora al mercado tras ciclos de dos o tres años.
Este último ha sido, precisamente, uno de los caballos de batalla del sector del renting español para la próxima edición del Plan Auto +, la inclusión del vehículo de ocasión joven (de hasta cinco años de antigüedad), si bien no se ha conseguido incorporar a la ecuación de los incentivos, ni siquiera, al renting, tal y como adelantó en exclusiva Fleet People.
El renting se queda fuera de los planes de incentivo al coche eléctrico del Gobierno





