A partir del 1 de septiembre, todas las nuevas matriculaciones de vehículos tendrán que cumplir con las nuevas normativas de medición de consumo y emisiones WLTP y RDE. Estas nuevas pruebas son más exigentes que su antecesora NEDC en el sentido de proporcionar una base mucho más precisa para calcular el consumo real de combustible de un vehículo y sus emisiones de CO2 (WLTP) y partículas (RDE). En este contexto, el representante Anfac valora positivamente la aprobación de esta ampliación del periodo de transición entre las dos normativas.
De este modo, el vicepresidente ejecutivo de Anfac, Mario Armero, ha comentado que «esta medida limita la posible caída de la demanda que se hubiera producido por un incremento de la tributación sobre cada automóvil nuevo y consigue un “entorno de estabilidad para el mercado para los próximos años”.
El ensayo WLTP dará como resultado mayores datos de consumo y emisiones de CO2 para un mismo vehículo, dato que podría impactar en el Impuesto de Matriculación, que se calcula en función de estas emisiones. No quiere decir que estos automóviles consuman más, porque los modelos son los mismos, sino que las reglas de medición son más exigentes.
Por su parte, el Ministerio de Industria ha aprobado ampliar el periodo de transición entre la anterior normativa de medición de emisiones NEDC a la actual WLTP hasta el 31 de diciembre de 2020, con lo que los posibles aumentos en el Impuesto de Matriculación se ven mitigados gracias a un mecanismo de correlación entre ambos sistemas de medición.
Anfac espera la creación de la Mesa de Movilidad
La medida se ajusta al marco europeo y con las políticas de otros países del entorno. Así, los países que tienen una fiscalidad directamente ligada a las emisiones de CO2 están tomando medidas de este tipo para mitigar, en la medida de lo posible, el impacto directo del WLTP. Es el caso de Francia, Austria, República Checa, Suecia o Bélgica, que utilizarán este mecanismo de correlación durante 2019 y 2020.
La asociación asegura que este periodo de transición es especialmente relevante porque el incremento de la tributación que suponía la implantación del WLTP era muy negativa para los vehículos que se fabrican en España, que suponen un 24% del total de las matriculaciones. Estos vehículos pertenecen a segmentos más pequeños y son más sensibles a aumentos de precios. Al pasar buena parte de ellos a un rango superior de tributación por el impacto del WLTP y subir de precio, podrían haber perdido atractivo en el mercado.
Anfac mantiene conversaciones con el Ministerio de Industria y el Ministerio de Transición Ecológica de cara a un Acuerdo marco estratégico para el sector que plantee el cambio hacia una nueva fiscalidad para el automóvil, que incluya criterios medioambientales y orientada a gravar el uso y no la compra; así como potenciar en el mercado y en la producción los vehículos cero y bajas emisiones y las nuevas soluciones de movilidad, a través de la creación de una Mesa de Movilidad.
Por su parte, el Gobierno ha expresado su intención de crear este foro para trabajar con la industria en estos temas y se espera su pronta puesta en marcha. Esta Mesa sería una medida muy favorable para el desarrollo en España de la movilidad inteligente, la descarbonización del transporte y la mejora de la calidad del aire. Como destaca Armero, supone generar “un entorno de diálogo público-privado” en el que trabajar en el establecimiento de criterios uniformes y homogéneos en los planes de calidad del aire regionales y locales, diseñar una regulación favorable y avanzada para el vehículo conectado y autónomo y establecer los pasos para alcanzar una cuota de mercado del 15% de vehículo alternativo en 2025, objetivo clave para la asociación.







