La empresa conjunta formada por el Grupo Volkswagen y el constructor californiano de SUV eléctricos Rivian ha completado los ensayos de invierno de su arquitectura de vehículos definidos por software, lo que confirma la validación de su funcionamiento en condiciones extremas y permitirá que avancen en su despliegue en futuros automóviles eléctricos.
Durante varios meses, los equipos de desarrollo han sometido a evaluación distintos vehículos de referencia, entre ellos unidades basadas en Volkswagen, Audi y Scout, con el objetivo de comprobar el rendimiento de la electrónica y del software «en escenarios de alta exigencia climática».
Las pruebas se han desarrollado tanto en Phoenix, en Estados Unidos, como en Arjeplog, en Suecia, con un enfoque centrado en la interacción entre hardware y software.

El programa ha incluido una fase inicial en condiciones de temperatura elevada en Arizona, donde los equipos han finalizado funciones clave del sistema y han preparado los vehículos para su posterior evaluación en Europa., según ha explicado Volkswagen.
Posteriormente, las pruebas en Suecia han permitido analizar el comportamiento de los sistemas en entornos de nieve y hielo, con especial atención a elementos como la tracción total, el control de tracción y la dinámica del vehículo.
Validación técnica en condiciones extremas
Los ensayos han contemplado cientos de ciclos de validación y pruebas individuales de homologación con la participación directa de responsables de desarrollo de las distintas marcas implicadas.
Este proceso ha permitido comprobar que la arquitectura SDV «ofrece un funcionamiento estable en condiciones invernales exigentes», tanto desde el punto de vista climático como en términos de comportamiento dinámico.
Además de las funciones relacionadas con la conducción, los equipos han verificado la operatividad de las actualizaciones remotas, un elemento central en este tipo de arquitectura, que permitirá incorporar mejoras de software de forma continua a lo largo de la vida útil del vehículo.

La compañía ha señalado que este avance establece la base para las siguientes fases de desarrollo de la plataforma, que se integrará en vehículos eléctricos destinados a mercados del hemisferio occidental.
Entre las capacidades previstas se incluyen funciones de conducción automatizada y sistemas de infoentretenimiento con actualizaciones periódicas.
De forma adicional, el grupo automovilístico Volkswagen ha puesto en marcha un programa de cualificación orientado a reforzar las capacidades internas en software, plan que prevé que especialistas trabajen durante varios meses en centros de la joint venture, incluidos los ubicados en Palo Alto (California), con el fin de profundizar en el conocimiento de la arquitectura y su código.





