El fabricante de vehículos eléctricos Tesla ha formalizado un contrato con la compañía tecnológica coreana Samsung Electronics valorado en 16.500 millones de dólares —unos 15.200 millones de euros al cambio actual—, destinado a producir los chips de nueva generación que impulsarán sus automóviles de conducción autónoma de próxima generación.
El fabricante surcoreano destinará su futura planta de semiconductores en Taylor (Texas, EEUU) a la producción de los chips denominados AI6, según ha confirmado el propio consejero delegado de Tesla, Elon Musk, a través de la red social X, y recoge la agencia Reuters.
El directivo ha asegurado que Tesla participará «activamente» en la mejora de los procesos productivos, con el objetivo de acelerar la puesta en marcha de la fábrica.
«Caminaré personalmente por la línea de producción para incrementar el ritmo de progreso», ha asegurado Musk.

De hecho, el nuevo centro de producción, ubicado a pocos kilómetros del hogar de Elon Musk, ha sufrido retrasos en su desarrollo desde que se anunció su puesta en marcha, ya que que Samsung no conseguía recabar clientes suficientes para que la factoría iniciara sus operaciones con garantías.
Samsung ya suministra en la actualidad los chips A14 que dan soporte al sistema de asistencia de conducción autónoma de Tesla, por lo que el nuevo chip AI6 reemplaxzará de modo previsible al A15, cuya producción está prevista para finales de 2026, lo que sugiere que este nuevo componente se desarrollará a partir de 2027.
Hasta ahora, el proveedor TSMC —líder del mercado mundial de desarrollo de chips con un 67% de cuota frente al 8% de Samsung, según TrendForce— es el encargado de fabricar los AI5 de Tesla, primero en Taiwán y después en Estados Unidos.
Samsung había anunciado previamente el contrato, sin identificar al cliente, y había explicado que el acuerdo abarca hasta finales de 2033.
Tres fuentes citadas por Reuters han confirmado que el comprador es Tesla.






