El grupo automovilístico Stellantis estima que los aranceles comerciales aplicados por Estados Unidos durante 2025 tendrán un impacto total de 1.500 millones de euros en su cuenta de resultados financieros, una cifra que sitúa en el extremo superior del rango previsto por la compañía la semana pasada y que condicionará su actividad a lo largo del segundo semestre.
La previsión efectuada por el consorcio automovilístico, recogida por Reuters, incorpora los 300 millones de euros ya registrados en la primera mitad del año, y además confirma las cifras de negocio preliminares avanzadas días atrás, que reflejan un descenso del 13% en los ingresos de Stellantis en el primer semestre, con 74.300 millones de euros y unos números rojos de 2.300 millones.
A pesar de ello, la firma ha asegurado que prevé generar un incremento en la facturación del segundo semestre respecto del primero, si bien no ha aportado datos al respecto.
El grupo ha destacado que estas previsiones están adaptadas al nuevo marco comercial firmado entre la Unión Europea y Estados Unidos esta semana, que fija un arancel del 15% en la mayoría de los productos comunitarios y que no elimina los gravámenes del 25% aplicados por Washington a las importaciones procedentes de México y Canadá.
Más del 40% de los 1,2 millones de vehículos que Stellantis vendió en Estados Unidos el año pasado llegaron desde estos dos países, reseña Reuters, «lo que acentúa la exposición del grupo al nuevo escenario arancelario».
Stellantis facturó 28.000 millones de euros durante la primera mitad del ejercicio actual, por debajo de los 29.200 millones registrados en Europa en el mismo periodo.
El nuevo consejero delegado, Antonio Filosa, ha subrayado en un comunicado que la compañía se mantendrá «firme en la toma de decisiones difíciles» para recuperar la senda de un «crecimiento rentable» y mejorar «significativamente» los resultados.
Stellantis decidió retirar en abril pasado sus previsiones económicas anuales iniciales respecto de «una recuperación moderada» para este ejercicio ante la evolución del entorno comercial y la incertidumbre generada por los aranceles estadounidenses.





