El tejido de posventa de la automoción española se enfrenta a un nuevo proceso de transformación operativa con la entrada en vigor de VeriFactu, el sistema obligatorio de facturación electrónica que la Agencia Tributaria implantará a partir del 1 de enero de 2026, una nueva normativa que afectará de forma directa a más de 30.000 talleres, concesionarios y compraventas en toda España, muchos de los cuales operan todavía con sistemas manuales o entornos digitales poco integrados.
La medida, según explica la empresa de soluciones digitales de gestión TeamSystem, se enmarca en la estrategia de digitalización y control fiscal del Ministerio de Hacienda, que obligará a implantar herramientas compatibles con los «estándares de seguridad, trazabilidad y almacenamiento definidos por la Administración».
En el caso de los autónomos, el plazo se extenderá hasta el 1 de julio del próximo año.
Actualmente, el sistema se encuentra en fase de pruebas, «lo que permite a los negocios realizar simulaciones y adaptar sus procesos antes de que la normativa sea exigible».
TeamSystem ha indicado que el impacto previsto será «especialmente significativo» en los talleres independientes y en las pequeñas redes de compraventa, sectores donde el uso de hojas Excel, albaranes físicos o software obsoleto «sigue siendo habitual».
Como alternativa, y además del cumplimiento normativo, el nuevo sistema ofrecerá «ventajas operativas» asociadas a la automatización como la reducción de errores en las facturas, un mejor control de cobros y pagos y la simplificación de los procesos de conciliación y declaración fiscal.
Esta norma exigirá también conservar las facturas electrónicas durante un periodo mínimo de seis años «bajo un entorno seguro y con plena accesibilidad».








