La Autoridad de Competencia y Mercados de Reino Unido (Competition and Markets Authority, CMA) ha autorizado la adquisición de la firma de remarketing Aston Barclay por parte de Constellation Automotive Group, propietario de la empresa de subastas British Car Auctions (BCA), al concluir que la operación «no ha dado lugar ni cabe esperar que dé lugar» a una reducción sustancial de la competencia en el mercado business-to-business de subastas de vehículos usados.
La decisión pone fin a un proceso de análisis iniciado tras el anuncio de la operación en abril de 2025, cuando Constellation adquirió Aston Barclay, incluida su filial The Car Buying Group, en una transacción cuyo importe no fue comunicado en momento alguno.
Pocas semanas después de hacerse pública la compra, el regulador británico de Competencia impuso una orden inicial de control sobre la operación para examinar sus efectos potenciales en el mercado.
Posteriormente, en octubre del año pasado, la autoridad decidió abrir una investigación «en profundidad» al considerar que la integración podía aumentar el grado de concentración en el sector y, por lo tanto, alterar la competencia efectiva en el mercado de subastas profesionales (B2B) de la región.

El primero compra uno de los primeros
Durante la fase preliminar del expediente, la CMA subrayó que BCA ocupa la primera posición en el mercado británico de subastas B2B de vehículos usados, mientras que Aston Barclay figuraba entre los operadores con mayor tamaño y cobertura territorial, lo que situaba al grupo resultante en una potencial posición dominante dentro del sector.
El organismo regulador también advirtió de que la operación «podía traducirse en un aumento de precios o en una reducción de la oferta» para los clientes corporativos que utilizan servicios de subasta de vehículos, impacto que «incluso podía trasladarse al mercado retail de automóviles usados».
La resolución final del regulador introduce, sin embargo, un elemento decisivo en el análisis.
Aunque reconoce que Aston Barclay ejercía hasta ahora una «presión competitiva relevante» sobre BCA, el informe concluye que la compañía adquirida probablemente habría abandonado el mercado» de no haberse ejecutado la compra.
Ese escenario ha sido absolutamente clave en la decisión final de la autoridad de Competencia, que ha considerado finalmente que la operación «no altera de forma sustancial el nivel de competencia existente en el sector».

Red de cinco centros de subastas
Cuando anunció la adquisición, en abril del ejercicio pasado, Constellation sostuvo que Aston Barclay atravesaba unas «condiciones de mercado difíciles» y recordó que la empresa había cerrado su centro de remarketing de Leeds en enero de ese mismo año tras registrar un «descenso acusado» de su actividad.
Aston Barclay dispone de una red de cinco centros de subastas situados en Chelmsford, Prees Heath, Westbury, Donington Park y Wakefield, instalaciones que BCA ha integrado integrar en su estructura con el objetivo de reforzar su red de remarketing de vehículos en Reino Unido.
Según datos obtenidos por Fleet People, Aston Barclay facturó del orden de 41 millones de euros al cambio actual en su último ejercicio fiscal publicado (2023-2024) con un beneficio antes de impuestos de 298.000 libras, equivalentes a cerca de 348.000 euros, después de haber cerrado el ejercicio precedente con un resultado neto positivo de 1,16 millones de euros.
La empresa había ejecutado, además y de modo previo a su venta a BCA, una operación de venta y posterior arrendamiento de varios de sus activos inmobiliarios en Chelmsford, Prees Heath, Westbury y Leeds con el objetivo de captar liquidez.








