El fabricante automovilístico británico Ineos, controlado por el empresario Jim Ratcliffe, dueño de la petroquímica y de un 29% del capital del Manchester United, se ha visto obligada a llamar a revisión más de 7.000 vehículos en Estados Unidos después de que algunos clientes de su todoterreno Grenadier denunciaran que las puertas de sus vehículos se abrían y salían volando mientras conducían.
La grave situación ha obligado a Ineos a llamar a revisión y recoger todos los mdoelos Grenadier fabricados antes del 19 de abril del año pasado, y procederá a cambiar los mecanismos y accionamientos de todas las puertas.

Ineos ha reconocido que algunas de las piezas de unión del accionamiento de las puertas no estaban lo suficientemente engrasadas, lo que ha derivado en el atasco y bloqueo de elementos que deberían ser más flexibles y coadyuvar a la estanqueidad de las puertas.
Esta presión y falta de estanqueidad ha provocado que las puertas de estos vehículos se abrieran cuando el vehículo está en movimiento.
“La seguridad es nuestra máxima prioridad y estamos llevando a cabo una campaña para sustituir los mecanismos de bloqueo de las puertas en todos los vehículos afectados”, ha asegurado Ineos al respecto
Del modelo Grenadier de Ineos, que abonará por completo el coste de las reparaciones, existen actualmente unas 20.000 unidades en circulación.
La rama automovilística de Ineos, precisamente creada por Ratcliffe como ‘venganza’ ante la desaparición productiva del clásico Defender de Land Rover, cerró su último ejercicio computado, 2023, con casi 1.400 millones de euros de pérdidas.






