La Asociación Nacional de Vendedores y Reparadores de Vehículos (Ganvam) ha defendido la necesidad de poner en marcha una ley específica para la automoción que determine cómo acceder a los datos, funciones y recursos generados por el vehículo conectado tras la entrada en vigor, la semana pasada, del Reglamento europeo 2854/2023 sobre acceso equitativo a los datos.
Más de 15.000 millones de euros anuales se han estimado en torno al negocio asociado a la conectividad, según datos en manos de la organización, que ha asegurado que, con esta cifra sobre la mesa, «resulta imprescindible contar con un marco que garantice la seguridad jurídica y la competencia, especialmente para las pymes del sector que aspiran a competir en igualdad de condiciones con los fabricantes».
El reglamento europeo también reconoce que el dato pertenece al usuario y que su portabilidad constituye un factor de competencia.
A partir de este principio, Ganvam, como miembro de la junta directiva de Cecra, ha trasladado al Ministerio de Industria y al de Transformación Digital la propuesta de una normativa sectorial que concrete cómo debe organizarse el acceso a la información generada por el vehículo.
Entre las aplicaciones que esta regulación permitiría se encuentran la reparación predictiva, el diagnóstico remoto y los servicios de movilidad por suscripción. La asociación ha explicado que estas fórmulas no solo diversifican el negocio de talleres y distribuidores, sino que «también redundan en precios más competitivos para los consumidores finales».

Más oferta y mejores precios para todos
El presidente de Ganvam, Jaime Barea, ha afirmado a, respecto que «la verdadera revolución del sector viene, precisamente, de la conectividad, que abre la puerta a que las pymes del sector puedan desarrollar nuevas líneas de negocio asociados a la movilidad como servicio. La puesta en marcha de una ley sectorial permitirá que los proveedores de servicios puedan competir con seguridad jurídica y en igualdad de condiciones con los servicios ofrecidos por los fabricantes, lo que se traducirá en una mayor oferta y mejores precios, sobre todo, cuando ocho de cada diez conductores reconocen que quieren conectar su vehículo y beneficiarse de sus ventajas sin circunscribirse a una marca concreta, esto es, que quieren hacer uso de la portabilidad».
Se ha reforzado también la idea de que el reconocimiento del dato como propiedad del usuario debe materializarse en un marco operativo que habilite un mercado más abierto y, bajo este contexto, la patronal ha advertido de que la regulación debe garantizar que todos los operadores puedan participar en igualdad de condiciones.





