Enterprise, la mayor alquiladora de coches del mundo, sigue en manos privadas y a su aire

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Los ejecutivos de alta dirección de Enterprise Holdings, la primera compañía de alquiler de vehículos del planeta, parecen discurrir de modo absolutamente contrario a como piensan las empresas convencionales, ávidas por publicitar al máximo sus logros y con el sexto sentido conectado con todos los mercados internacionales en los que se mueve para lograr los mejores resultados posibles.

No es que Enterprise, que controla las marcas Alamo y National, además de la que le da nombre, no piense en generar más y más beneficios.

Lo hace y lo consigue, pero como si con ellos no fuera la cosa. Como si el sello de discreción que Jack Taylor tejió alrededor del grupo desde su creación, en 1957, y hasta su fallecimiento, el 2 de julio del año pasado, fuera tan consistente que parece que nunca se romperá.

  La compañía registró un volumen de negocio de 20.900 millones de dólares el año pasado, lo que supuso un crecimiento del 7,7% en comparación con los 19.400 millones de dólares que facturó en el ejercicio anterior. Es la primera vez que el grupo superaba esa barrera de ingresos.

Sólo hay 14 empresas de gestión privada más grandes que Enterprise en Estados Unidos. Y está muy por encima en ventas de grandes conocidos como, por ejemplo, Toy ‘R’ Us.

Sin embargo, cuando en Enterprise redactan la nota financiera con los resultados del grupo, se produce el mismo anuncio de siempre. Con el mismo tono. Sobriedad y discreción ante todas las cosas. Nada nuevo bajo el sol. Quizás sea ése el gran as en la manga del alquilador de vehículos, que en apenas un lustro ha pasado de ingresar 15.400 millones a los mencionados 20.900 millones de 2016, lo que implica un alza del 35,7% en sus ventas.

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Al final del año pasado, Enterprise concluyó con una flota de vehículos gestionada de más de 1,9 millones de unidades en los 85 países en los que opera. Ninguna otra empresa, de alquiler a corto o largo plazo, gestiona una cantidad de vehículos similar.

LeasePlan, la multinacional del leasing y renting de origen holandés y primera empresa de alquiler de vehículos a largo plazo, opera con 1,6 millones de vehículos.

 

El poder del ‘cash’

Con prácticamente todo el sector de alquiler de vehículos revolucionado, ya sea a corto o a largo plazo, y pendiente de las nuevas olas de fusiones y de salidas a Bolsa para captar más fondos o, simplemente, para crecer y no ser engullido por la competencia, la firma que dirige Pamela Nicholson se mantiene tranquila.

Ni sale a Bolsa ni se la espera en el parqué. ¿Por qué? Porque el capital principal de la compañía continúa en manos de la familia Taylor, que no tiene interés alguno en vender.

Y no necesita recurrir a entidades financieras para sufragar grandes operaciones.

Cuando Enterprise inició su conquista del mercado europeo —y por ende mundial— en 2012, comprando entre otras la española Atesa y antes la francesa Citer, a Citroën, lo hizo con recursos propios. No necesitó descolgar el teléfono para llamar a banco alguno.

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El año pasado, Enterprise Holdings adquirió la firma de viajes compartidos estadounidenses vRide y amplió su presencia en cinco regiones mundiales en las que no operaba hasta la fecha.

Entre nuevas localizaciones y franquicias, la empresa amplió su huella a México, Jordania, Luxemburgo, Ecuador, Uruguay, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, Nueva Zelanda y Trinidad y Tobago.

En abril pasado, el grupo continuó con su silencioso pulso para controlar el mayor volumen posible del negocio de rent a car en Europa, con la compra de la alquiladora alemana Caro. Junto con ella, Enterprise se mantendrá en el país teutón con una flota de 17.000 vehículos, 200 franquicias y oficinas y 2.300 empleados.

En los últimos 10 años, Enterprise ha dado un vuelco a la historia del alquiler de vehículos global, con la adquisición de National y Alamo en Norteamérica y con su creciente exposición en el viejo continente, donde también gestionó entre 2014 y 2015 la adquisición de las firmas británicas Burnt Tree y City Car Club.

 


Enterprise Holdings proporciona trabajo a 97.000 empleados en el mundo y gestionó y desarrolló los contratos de más de 25.000 millones de servicios de alquiler de coches para viajes a lo largo del año pasado.


 

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