La asociación del Transporte Público (ATUC), ha reclamado que al menos una cuarta parte del incremento recaudatorio que se obtenga por subir la fiscalidad al diésel se destine a mejorar la movilidad sostenible real. Esto es destinar más recursos a la financiación del transporte público.
ATUC reclama al Gobierno de Pedro Sánchez que, una vez acordado con Unidos Podemos su apoyo para la aprobación Presupuestos Generales del Estado, contemplen un plan de ayudas económicas para impulsar el vehículo eléctrico, financiando con al menos un 30% de lo que se ingrese de más una vez se aplique la subida impositiva del gasoil para equipararlo con la gasolina.
El vehículo eléctrico supone una solución de movilidad todavía residual, representando el 0,7% del total de mercado con apenas 15.000 unidades en lo que va de año, el transporte público cuenta con más de 4,5 millones de usuarios habituales, lo que lo convierte en una alternativa mayoritaria. Por ello, destinar más recursos a mejorar el sistema podría incrementar el número de usuarios hasta los 7,5 millones.
Si el impuesto al diésel pretende modificar el comportamiento de los actores contaminantes para reducir el daño ambiental que provocan, el impuesto no sólo debería destinarse a soluciones privadas de movilidad cero emisiones, sino también a ayudar a que esta alternativa pública mayoritaria sea más sostenible y ayude a disminuir los niveles de contaminación y a luchar contra el cambio climático. El tráfico rodado es el culpable del 50% de las emisiones contaminantes en los centros urbanos y más del 90% corresponden al tránsito de vehículos.






