Un vehículo de tamaño pequeño con cifras nada pequeñas. Curiosa paradoja. El nuevo Sport Utility Vehicle (SUV) de Seat, el Arona, se acaba de incorporar al mercado comercial con un objetivo muy claro: captar la atención y seducir a tope al colectivo de empresas de tamaño pequeño y mediano y al colectivo autónomo. Y, en concreto, a esos profesionales liberales que intentan escapar todos los días del corsé laboral.
Arantxa Esteban, la protagonista de la portada de Fleet People y responsable de Ventas Especiales, también alberga grandes expectativas para el pequeño todoterreno de Seat: alcanzar el 20% de la cuota de ventas a empresas de la compañía.
No son peanuts, desde luego. La compañía terminará este ejercicio con unos 25.000 automóviles vendidos a empresas, y otro tanto, como mínimo, sucederá a partir del próximo ejercicio.
Un volumen de 5.000 unidades anuales sólo para el canal de Empresas sería una magnífica bienvenida en 2018 para el Arona, que entra en el mercado justo en el momento en el que se siente, se palpa con los dedos, la gran explosión del mercado de todoterrenos pequeños en España.

Al Arona le sobran cualidades para cumplir con los objetivos de la marca. Y lo hemos comprobado en directo. Probando el coche. ¿Lo que más nos ha gustado? La terminación general del vehículo y, por encima de todas las cosas, lo bien que rueda. La estabilidad, el equilibrio de pesos y la solidez del Arona rodando en carretera nos ha sorprendido, para qué negarlo.
Pensábamos que, al ser de un tamaño justo, no iría sobrado de ciertas dotes en el plano de la conducción.
Con una cuota mensual de renting con servicios incluidos ajustada —unos 300 euros más IVA para uso de autónomo en la versión gasolina de un litro y 95CV (20.000 kilómetros anuales en cinco años de contrato)—, el Arona cuenta con un maletero de hasta 400 litros de capacidad y su espacio detrás es destacable: con un conductor de 1,80 metros, quien ocupa la plaza posterior cabe sin problemas aun midiendo más de 1,85 metros.
La guinda del pastel: TGI
El Seat Arona se puede elegir con cinco motorizaciones diferentes desde ya mismo: tres de gasolina TSI de 95, 115 y 150CV de potencia y dos diésel de 95 y 115CV. El cambio automático DSG de la casa se asocia a los modelos de gasolina de 115CV o al diésel de 95CV.
Todas las versiones contarán con unas emisiones al medio ambiente inferiores a 120 gramos de CO2 por kilómetro.
Según nuestro criterio, y si lo que busca es la eficiencia y eficacia totales, el Arona que mejor se ajustará a sus necesidades es el que ofrecerá en pocos meses un motor TGI de 90CV de un litro. Colocará al Arona en el mercado como el primer SUV urbano de gas natural. ¿Coste por uso? Seat asegura que es de tres euros por cada 100 kilómetros. La tecnología TGI reduce en este caso un 30% el uso de combustible respecto de un diésel de su misma capacidad y un 50% si es de gasolina.
En el apartado tecnológico, y ahí nos detenemos, el Arona estrenará en breve el sistema Amazon Alexa, que permite aplicar desde el cockpit del coche hasta 20.000 configuraciones interactivas que pueden activarse mediante la voz del conductor. Permite gestionar la agenda, buscar canciones, escuchar noticias en tiempo real, encontrar un restaurante…
De todo, vamos.
El nuevo SUV de Seat también podrá incorporar un cuadro digital de alta resolución que, sin duda, es uno de sus platos fuertes. Realmente te facilita la vida a bordo. También tiene una pantalla táctil de ocho pulgadas intuitiva y fácil.






