El grupo automovilístico Volkswagen ha presentado en Wolfsburg (Alemania) un plan de transformación con 12 iniciativas estructurales que prevé recortar la gama de modelos hasta un 50%, reducir la complejidad de la oferta hasta un 75% y ajustar la capacidad de producción a nueve millones de vehículos al año.
«Con nuestro plan de futuro, entramos ahora en la siguiente fase de la transformación y haremos del Volkswagen Group la empresa automovilística más atractiva del mundo para 2030», ha afirmado Oliver Blume, presidente del grupo, quien ha calificado el entorno global de «cada vez más exigente» y ha subrayado que la respuesta pasa por reducir la complejidad, alinear más estrechamente productos y producción con los mercados regionales y depurar la cartera de inversiones.
Detrás del plan esgrimido por la compañía se encuentra también un semestre de entregas lacónico, después de que el consorcio haya entregado 4,13 millones de vehículos, un 6,3% menos que los 4,41 millones del mismo periodo del año anterior, con China como principal lastre comercial.
Las entregas en Asia-Pacífico han descendido un 24% hasta 1,12 millones de unidades, mientras que el mercado chino ha cedido un 25,9% —de 1,31 millones a 973.000 vehículos—, un retroceso que se ha profundizado en el segundo trimestre hasta el 36,6%, según el grupo.

Por marcas, Volkswagen Turismos ha sido la más penalizada, con un retroceso del 10,9% hasta 2,07 millones de entregas, seguida de Porsche, que ha registrado un descenso del 16,5% hasta 122.300 vehículos, y Audi, que ha cedido un 7,2% hasta 727.200 unidades.
Škoda ha sido la excepción con un crecimiento del 9,1% hasta 555.700 unidades, mientras que Volkswagen Vehículos Comerciales ha avanzado un 7,1% hasta 192.200 unidades.
Fuera de China, el balance ha sido favorable, habida cuenta de que Europa ha crecido un 3,5% hasta 2,04 millones de entregas —Europa Occidental subió un 2,9% y Europa Central y Oriental un 7,2%—, mientras que Sudamérica ha escalado un 8,3% hasta 327.200 unidades, con Brasil al frente con un alza del 17,1%.
«El grupo ha crecido alrededor de un 2% fuera de China y ha ganado terreno especialmente en Sudamérica y Europa», ha precisado Marco Schubert, miembro del comité ejecutivo de Ventas de la compañía.
Gama y Everllence, dos recortes
En cuanto al plan de recortes, este prevé concentrar la gama en los segmentos «más atractivos» mediante un recorte gradual de hasta el 50% de los modelos, al tiempo que la complejidad de la oferta se reducirá hasta un 75%, una medida que, según el grupo, permitirá orientar los recursos de inversión y desarrollo hacia las tecnologías y productos con mayor valor añadido para el cliente.
La capacidad de producción se ajustará hasta nueve millones de vehículos al año, frente a los 12 millones para los que el grupo estaba dimensionado antes de la pandemia, y de los que ya ha eliminado dos millones de unidades de tope productivo, y con nuevos pasos previstos en China y Europa

Volkswagen ha identificado también la armonización tecnológica como eje del plan, y a partir de su ejecución las plataformas, las arquitecturas electrónicas y el software se concentrarán por hemisferio —occidental y oriental— para eliminar las estructuras paralelas que «generan duplicidades y para materializar sinergias de grupo que hasta ahora permanecían fragmentadas por marcas».
Además, y para reforzar el foco en el negocio automovilístico, la multinacional ha cerrado recientemente la venta de una participación mayoritaria en Everllence, una transacción que ha generado una entrada de 7.400 millones de euros y que amplía el margen de maniobra financiero.
«A pesar del progreso conseguido, las reducciones de costes previstas no son suficientes en el entorno actual. Debemos realinear el modelo de negocio de forma estructural y lograr mejoras sostenibles», ha concluido Arno Antlitz, el director Financiero y de Operaciones del grupo, quien ha precisado que la digitalización y la inteligencia artificial, junto a estructuras de gestión más planas, actuarán como palancas de productividad para acelerar la toma de decisiones.
Las acciones de Volkswagen AG han cedido un 32,1% en el año en curso, desde los 106,60 euros a los que cotizaban el 4 de enero y hasta los 72,38 euros del cierre del viernes en la Bolsa de Fráncfort.





