Dorada en sartén con festival de verduras Goldfinger Al estilo Aston Martin DB5

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Siempre he sido de la opinión que el emblemático Aston Martin de la serie Bond era una mujer. Un vehículo femenino, de curvas acentuadas, elegante, sinuoso, leal, bello por fuera y por dentro. Una femme fatale de la carretera (tan pronto es tu amante como tu verdugo) que sólo se dejaba seducir y guiar por las manos del famoso espía británico.

El Aston Martin DB5 es la verdadera coprotagonista de la saga. Y si había que coger el volante de una obra, creo que el filme Goldfinger es el mejor reflejo de la marca Bond y donde el sello cobra una verdadera identidad: prólogos vertiginosos, uso de alta tecnología y gadgets, villano diabólico, chicas enamoradizas (y mortales), paisajes exóticos, estética kitsch… Y luego surge ella, la Señorita Martin, cuya cuidada línea de diseño empezó a ser objeto de deseo de todas las miradas.

Ahí es donde nuestra dorada se convierte en el reflejo cine-culinario. Un pescado de carrocería plateada, de sensuales formas, rodeada de verduras en Technicolor y con una salsa —agitada, que no mezclada— que bien podría servirse en una copa de Martini. De ese modo, en esta ocasión viajamos hasta el año 1964, fecha de la irrupción en la gran pantalla del Aston Martin DB5,

para cocinar este fantástico plato mientras Sean Connery nos conduce por medio mundo buscando derrocar al temible Goldfinger.

Ronronea el motor, el aceite se calienta, listos para la acción…

Mise en place, todo en su lugar. En nuestro prólogo vamos a ir organizando todos los ingredientes previamente o a dejar asentadas las bases de la historia. En términos culinarios se denomina mise en place, es decir, tener todo organizado. Por un lado cocemos los ramilletes de brócoli en agua hirviendo cinco minutos y dejamos cortados el resto de personajes: pimientos, ajo y tomatitos cherry.

Tras asaltar el complejo de un narcotraficante, Bond llega a Miami Beach para investigar al joyero Auric Goldfinger, sospechoso de tráfico internacional. Una partida de póker, una mujer asfixiada con el cuerpo cubierto en oro, una venganza personal… La receta empieza a cobrar forma.

Surge la dorada, surge el Aston Martin DB5. Ponemos a calentar dos cucharadas de aceite en una sartén y, gracias a Q —o sea, el pescadero— sacamos a nuestra brillante y sofisticada señorita Martin. La colocamos en la sartén, salpimentamos, y la vamos a dorar (más Goldfinger imposible) unos 2 ó 3 minutos por cada lado. Dejad el pescado con la cabeza, le da vistosidad y tampoco somos Oddjob, el famoso sirviente del villano que decapitaba estatuas a golpe de sombrero.

Viajamos de la gélida Ginebra a Génova a lomos del Aston Martin, siguiendo los aromas que va dejando el contrabandista a su paso.

 

Aston Martin

 


Ingredientes (2 personas)

Para el pastel de carne

2 doradas de ración, 10 tomatitos cherry, 1 pimiento amarillo, ½ pimiento rojo, 1 brócoli, 4 dientes de ajo, 2 guindillas, Agua , Perejil fresco picado, Sal y pimienta negra, Aceite de Oliva


 

Verduras en escena. En la misma sartén incorporamos el ajo laminado, los pimientos, la guindilla (ese toque picante y “mujeriego”) y también los tomatitos. Dejamos sofreír todo durante dos minutos mientras el malvado Goldfinger atrapa a Bond y lo maniata con la intención de partirle en dos con ayuda de un láser.

Añadimos un poco de agua para cocer las verduras y otorgar vapor al pescado. Espolvoreamos perejil picado, el brócoli precocido y tapamos la sartén dejando cocinar cinco minutos a fuego moderado. Nuestra sartén se acaba volviendo como esa bomba que coloca Goldfinger en la reserva de oro de Fort Knox. Un cóctel de fragancias, de colores, de matices, de emociones… Puro Bond.

El emplatado. Tras conseguir desactivar la bomba cuando restaban exactamente 007 segundos, el espía más famoso de la historia se bate con Goldfinger en un avión. Nosotros destapamos la sartén dejando salir todos los olores mezclados, al tiempo que el villano dispara accidentalmente a una ventana del aeroplano y sale disparado al vacío.

Servimos la dorada-Aston Martin rodeada de las verduras y regada con la salsa reducida y disfrutamos de su fresco sabor, como quien siente suavemente la brisa tras lanzarse de un avión en paracaídas en compañía de la bella Pussy Galore.

Es hora de que te subas a ese impresionante Aston Martin DB5, te catapultes en su asiento y  conviertas en oro todo lo que cocines…

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