El grupo automovilístico Stellantis venderá en Europa un modelo Jeep de gran tamaño producido en joint venture con Dongfeng Motor en su planta de Wuhan, con llegada prevista a los mercados europeos antes de 2030.
Esta decisión revierte la postura adoptada en 2022 bajo la dirección de Carlos Tavares, quien había recortado la relación con Dongfeng con vistas a desmantelar la producción en China.
Antonio Filosa, que tomó las riendas de Stellantis a mediados del año pasado, ha impulsado dicha alianza, que incluye además un acuerdo por el que Dongfeng fabricará sus propios vehículos en una planta del grupo en Francia.
«Un Jeep fabricado en China seguirá siendo un Jeep de verdad en todos los sentidos», ha asegurado Fabio Catone, responsable regional de la compañía, tras ser preguntado por las implicaciones para la identidad de la marca que supondrá fabricar un Jeep en China, según Reuters.
Jeep figura entre las cuatro marcas que Stellantis ha designado como prioritarias junto a Ram, Peugeot y Fiat.
Ese bloque de marcas absorberá el 70% del plan industrial de 60.000 millones de euros presentado en mayo de este mismo año por Filosa. Las 10 marcas restantes del grupo —Alfa Romeo, Chrysler y Citroën entre ellas— asumirán papeles regionales más limitados sobre las plataformas compartidas, mientras que Leapmotor y Maserati quedan ahora como casos aparte a la espera de más información en la segunda mitad del año.





