Smart ha concebido una nueva movilidad urbana y opción al transporte público local personalizado, flexible y eficiente, para el futuro en torno al concepto vision EQ fortwo, un pequeño vehículo de conducción autónoma que recoge a sus pasajeros.
El smart vision EQ fortwo será protagonista de esta marca del grupo Daimler en el proximo Salón del automóvil de Fráncfort, en el que smart tratará de mostrar cómo la conducción autónoma podría hacer el car-sharing aún más cómodo, sencillo y rentable, ya que los usuarios no deben buscar un vehículo libre porque es el vehículo es el que les encuentra y les recoge en el lugar deseado.

Gracias a la inteligencia colectiva y a las previsiones de demanda que de ella resultan, los EQ fortwo se encontrarán con toda probabilidad en las proximidades, con lo que se elimina el trayecto para llegar hasta el «vehículo alquilado». Los vehículos interconectados entre sí estarán siempre en marcha, de modo que así aumenta su grado de aprovechamiento y se reducen al mismo tiempo el volumen de tráfico y las zonas de aparcamiento en el entorno urbano.
Este smart podrá llamarse mediante un dispositivo móvil. El usuario puede reconocer que se trata de su vehículo con ayuda de novedosas opciones de personalización, como el ‘black panel’ del frontal (44 pulgadas/105 x 40 cm) y superficies de proyección laterales de gran tamaño, que permiten personalizar el smart vision EQ fortwo. Visualizadores de LED en vez de faros muestran tanto los clásicos gráficos de marcha (de deportivo a neutro) como formas similares al ojo mediante las cuales el coche puede comunicarse a un nivel más humano.
También a través de los pilotos traseros es posible emitir información detallada, como advertencias o información sobre el tráfico, además de la representación clásica. La parrilla frontal sirve por un lado para personalizar el vehículo y, por otro, para comunicarse con el entorno (por ejemplo información para los transeúntes al cruzar la calle).

Las puertas del prototipo están revestidas con una lámina conmutable. Cuando el vehículo no está ocupado, se puede mostrar información sobre eventos locales, el tiempo, noticias o la hora. La parrilla «black panel» muestra si el smart está ocupado por una o por dos personas.
Quien lo desee, puede además contactar sin compromiso con otros usuarios interesados con ayuda de la función 1+1, que permite compartir el viaje. Los posibles pasajeros son propuestos a partir de sus perfiles previamente definidos y el destino deseado en ese momento, pudiendo aceptarse o rechazarse.
En los trayectos compartidos por dos personas se muestran en el visualizador grande del habitáculo los intereses comunes, como los últimos conciertos a los que se ha ido o los deportes que se practican. De este modo, el tiempo libre del que se puede disfrutar gracias a los vehículos de conducción autónoma puede aprovecharse para el intercambio y la interacción entre los ocupantes.
El smart vision EQ fortwo dispone de una batería de iones de litio con una capacidad de 30 kWh y cuando no está ocupado, se dirige de manera autónoma a una estación de carga para recargar energía.

El smart vision, explica la marca, conecta en red al mismo tiempo y de manera ideal las distintas áreas de competencia de CASE, para facilitar a los usuarios en ciudad una movilidad intuitiva con un nivel máximo de personalización. El acrónimo CASE se deriva de los pilares estratégicos «interconexión en red» (Connected), «conducción autónoma» (Autonomous), «uso flexible» (Shared & Services) y «sistemas de propulsión eléctrica» (Electric).
Daimler centra sus actividades en CASE y se prepara de ese modo para la movilidad intuitiva del futuro, explica la marca de micro coches del grupo automovilístico alemán.
Con concepto de propulsión eléctrica, smart muestra en el Salón de Fráncfort un prototipo de la incipiente marca de productos y tecnología EQ. Hasta 2022, Mercedes-Benz Cars quiere llegar a producir en serie más de diez nuevos vehículos eléctricos: desde el smart hasta el SUV de grandes dimensiones. smart ya dio el primer paso en 2007 con el smart electric drive y, en la actualidad, todos sus modelos ofrecen una versión eléctrica.

Smart explica para justificar esta nueva visión del concepto de coche compartido que como no solo se benefician de ello los usuarios sino también el público en general, cuando en el futuro el «tráfico urbano» se convierta más bien en un «flujo urbano», las ciudades y municipios serán también un grupo objetivo de los futuros conceptos car-sharing de la marca del grupo Daimler.
Recuerda smart que en estos momentos ya se alquila en algún lugar del mundo un vehículo de la flota car2go cada 1,4 segundos. En la actualidad car2go cuenta con más de 2,6 millones de clientes en todo el mundo y la tendencia va en aumento.
Los últimos estudios realizados predicen que la cifra de usuarios del concepto car-sharing en todo el mundo se quintuplicará hasta 2025 alcanzando los 36,7 millones de personas. Smart asegura que car2go es muy popular, entre otras cosas porque hace que el servicio car-sharing resulte espontáneo y flexible gracias al principio de «flota libre», por el que el vehículo no debe recogerse ni devolverse en estaciones preestablecidas, sino que puede alquilarse y depositarse en cualquier lugar dentro del área de operaciones.

Diseño EQ para el estilo urbanita del futuro
El pequeño coche autónomo, con una longitud de 2,69 metros, una anchura de 1,72, y una altura de 1,535, es un biplaza y destaca como todos los coches smart por ofrecer máxima amplitud en el mínimo espacio.
El vehículo se comunica a través de una parrilla «black panel» y visualizadores de LED, que sustituyen a los faros y los pilotos traseros. Las ventanillas laterales están revestidas con una lámina especial sobre la que se puede proyectar información desde el interior. En el interior se monta un visualizador «black panel» en la parte delantera para las aplicaciones de la interfaz de usuario.
El exterior presenta las proporciones típicas de smart gracias a su diseño de un volumen y medio, los marcados y contundentes pasarruedas y los voladizos cortos del frontal y la zaga.
Un elemento que llama la atención es el concepto de las puertas. Ambas puertas se giran por encima del eje trasero a modo de alas, lo que permite ahorrar espacio, facilita el acceso y crea una nueva arquitectura. El concepto de puertas reduce al mismo tiempo el riesgo de colisión con ciclistas o peatones.
En el prototipo el control de las funciones del vehículo se realiza a través del propio dispositivo móvil o mediante la entrada de voz de modo intuitivo. La renuncia a los mandos convencionales permite que el habitáculo de color blanco sea aún más espacioso. En lugar de un tablero de instrumentos, hay una pantalla de 24 pulgadas (58,5 x 15,6 cm) rodeada por un marco color oro rosa.







