El valor a fututo de los vehículos eléctricos fijó la cifra más baja de retención de precio de entre todas las tecnologías de movilidad durante el pasado mes de febrero en Europa y en comparación con febrero de 2024, con caídas en los mercados de España, Austria, Alemania, Suiza, Italia y Reino Unido, de acuerdo con datos de la consultora Autovista Group.
En el caso de España, el valor residual de los vehículos eléctricos se situó en el 48,3% de valor retenido (a tres años y 60.000 kilómetros), una cifra que se ubicó por debajo del promedio de tecnologías, instalado en febrero en el 57,4%.
Los residuales de los automóviles de gasolina fueron del 58,3% en nuestro país, en tanto que los diésel se ubicaron en el 54,5%, los híbridos sencillos en el 64,4% y los híbridos enchufables en el 53,4%, según Autovista.
El precio de venta promedio para un vehículo eléctrico nuevo en España fue de 45.420 euros en febrero, con un alza del 2,2% respecto de febrero de 2024, pero su precio medio de transferencia como usado fue de 21.947,4 euros, con una caída del 2,1% y situando su residual en el mencionado 48,3%.
Otros países mantienen unos residuales bastante más bajos que España, como Alemania, con un 37% de valor mantenido en febrero pasado y un fuerte retroceso del 9,2% en relación con febrero de 2024. Francia también mantuvo un residual parecido, del 37,2%, mientras que en Italia fue aún peor, con un 31,6% —un 14,7% menos que en febrero de 2024—.
En Reino Unido, los eléctricos retuvieron un 38,9% de su valor en febrero, una cifra que creció en un 2,1% respecto del mismo mes del año pasado.

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Se da la circunstancia, como en España, de que en los principales países europeos se sitúa el eléctrico por debajo del promedio de valor residual del mercado. Es el caso de Austria, donde el eléctrico fijó en febrero un 43,9% de valor retenido para sus eléctricos por el 48,8% del mercado general; en Francia, con el 37,2% mencionado antes, se compara con el 52,5% del mercado, es decir, teniendo en cuenta todas las tecnologías, y el 37% de Alemania se coloca también por debajo del 47,7% de su mercado general.
En Italia (31,6%), el mercado global fijó un 49,6% de valor retenido en febrero, y en Reino Unido fue del 51,9%, por el 38,9% de sus eléctricos.
Este “pobre comportamiento” del valor residual de los eléctricos en Europa como usados encuentra su explicación principal, según Autovista, en “los eléctricos nuevos siguen desarrollándose a buen ritmo, con mejores autonomías y mayores capacidades tecnológicas, lo que influye en que los modelos usados más antiguos envejezcan más rápidamente, ya que, en comparación, parecen mucho menos capaces”, apunta la consultora.
Otro factor clave reside en la aparición de nuevas marcas en Europa, especialmente asiáticos y, en concreto, chinas, que han introducido nuevos modelos eléctricos en el mercado con un precio de salida inferior al de las compañías automovilísticas tradicionales. Este hecho se traduce en el envejecimiento del resto de usados eléctricos disponibles hoy en el mercado, porque se produce un efecto comparación de precio y autonomía del que no salen favorecidos.
Y un punto más, de acuerdo con Autovista, que explica la caída en los residuales de los eléctricos se encuentra en la progresiva política de reducción de precios de los eléctricos que están aplicando y continuarán mostrando las marcas tradicionales europeas, debido a una normativa CAFE de reducción de emisiones de dióxido de carbono que, si bien se ha relajado en cuanto a los plazos, no exime de cumplimiento, lo que significa que los constructores necesitan situar en el mercado más eléctricos, y por ello aplican políticas de push comerciales para elevar sus ventas.







