El servicio oficial de Correos de Reino Unido ha anunciado la consecución de un nuevo registro histórico en su transición hacia la movilidad sostenible con la integración de su vehículo eléctrico número 6.000, una furgoneta que se utilizará en las dependencias de la compañía en Manchester.
La incorporación de la furgoneta número 6.000 se incluirá en el programa de 240 puntos de operación de Royal Mail en todo el Reino Unido y que utilizan vehículos eléctricos para la entrega y recogida de correo y paquetes.
En julio del año pasado, la compañía anunció la incorporación de 2.100 furgonetas eléctricas adicionales como parte de su plan anual de renovación de flota.

Con esta expansión, Royal Mail prevé aumentar su flota eléctrica a 7.100 unidades y reducir sus emisiones anuales en aproximadamente 6.000 toneladas de dióxido de carbono equivalente.
La cifra anunciada por Royal Mail se constituye como la mayor flota de reparto eléctrica operativa existente en Reino Unido, donde las empresas, de participación pública y privada, han iniciado un verdadero rally en los últimos ejercicios para electrificar sus vehículos de empresa con el fin de reducir su huella de carbono.
En Europa, el gigante de la distribución Amazon ha anunciado esta semana que incorporará a sus rutas de reparto europeas una flota de 200 camiones cien por cien eléctrico, el mayor pedido de estas características realizado por Amazon en su historia.
El vivo contraste de la española Correos
El número de vehículos ecológicos que figuran en la nómina del servicio postal británico contrasta abiertamente con el caso español de Correos, que a la finalización de 2023, su último dato disponible, contaba con 650 furgonetas completamente eléctricas para sus operaciones de reparto en la geografía española, todas ellas versiones de furgón del Renault Kangoo E-Tech.

En el grueso de las renovaciones que ha efectuado Correos en los últimos ejercicios ha primado la elección de furgonetas y vehículos comerciales con propulsiones de combustión interna.
El único elemento diferente en este apartado lo protagonizan las motocicletas de reparto de carácter urbano, donde Correos sí que efectuado una potente inversión en los últimos años incorporando unidades completamente eléctricas y que actualmente superan las 2.000 unidades.

La última licitación efectuada al respecto por Correos data de mayo del año pasado, con cerca de 700 millones de euros consignados para introducir vehículos comerciales e industriales pesados de reparto para toda la geografía española, si bien el componente electrificado no figuraba como obligación en el pliego técnico, observado por Fleet People, sino como elemento puntuable.
Uso de energías alternativas
En otro orden de cosas y retomando la estrategia del operador de Correos británico, y de modo adicional a la ampliación de su flota eléctrica, Royal Mail ha asegurado que ha comenzado a introducir el uso de aceite vegetal hidrotratado (HVO) en parte de sus vehículos pesados.
Este combustible renovable, que está diseñado como una alternativa al diésel, puede disminuir hasta en un 90% las emisiones de carbono directas en comparación con el gasóleo convencional.

Royal Mail ha afirmado que alcanzará la neutralidad en carbono de sus operaciones de reparto en 2040, mientras que, en el caso de Correos, dependiente de la Sociedad estatal de participaciones Industriales (SEPI), se sumó en 2023 al pacto global climático alcanzado por los 22 principales operadores postales del mundo y que prevé reducir en un 50% la huella del transporte de mercancías en el horizonte de 2030.
Correos prevé emplear tecnologías alternativas al petróleo en al menos el 50% de sus medios de transporte a partir de esa fecha.






