La Comisión Europea ha iniciado un periodo de consulta pública que se extenderá hasta el próximo 22 de agosto con el objetivo de «recabar información, sugerencias y opiniones del sector» sobre la próxima normativa que exigirá la incorporación obligatoria de vehículos de cero emisiones en las flotas de, entre otras, las empresas de renting, de leasing, rent a car, de carsharing y operadores de transporte y logística.
Esta medida forma parte del nuevo reglamento que está preparando la institución sobre «Vehículos Corporativos Limpios», cuya aprobación definitiva con firma de norma está prevista para el cuarto trimestre de este ejercicio.
El documento preliminar publicado por la Dirección General de Movilidad y Transportes (DG MOVE) y obtenido por Fleet People subraya que el parque corporativo representa cerca del 60% de las matriculaciones de turismos nuevos en la UE y «a práctica totalidad» de las furgonetas, camiones y autobuses matriculados en la Unión Europea.
«Estas flotas, debido a su elevada rotación y uso intensivo, desempeñan un papel decisivo tanto en la descarbonización del transporte como en la dinamización del mercado de vehículos eléctricos de segunda mano», ha asegurado la Comisión Europea.
La CE ha especificado también que su objetivo al respecto es establecer una regulación comunitaria «que evite la actual fragmentación entre Estados miembros, con enfoques nacionales dispares y desiguales niveles de ambición».
Al respecto, el actual estado de las cosas «está generando incertidumbre para los operadores transfronterizos y retrasa la penetración real de los vehículos eléctricos en los mercados corporativos», explica la la institución continental.

Imposición de cuotas mínimas de eléctricos
La propuesta europea contempla la posibilidad de imponer cuotas mínimas de vehículos eléctricos puros en las flotas de vehículos pertenecientes a empresas de renting, leasing, rent a car, carsharing, operadores de transporte urbano, distribución comercial y empresas con vehículos propios para desplazamientos internos, de modo específico.
También «se valorarán mecanismos», señala la organización, como incentivos fiscales armonizados y la obligación de publicar de modo oficial los datos de electrificación por parte de las empresas afectadas para «garantizar un seguimiento del cumplimiento por parte de los operadores».
Según el borrador comunitario obtenido por Fleet People, la normativa se integrará en el marco del Pacto Verde Europeo y reforzará otras iniciativas vigentes como las normas de emisiones de CO₂ para vehículos nuevos o el reglamento de infraestructuras de combustibles alternativos.
De este modo, la Comisión espera generar «una señal clara y coordinada» de demanda para los fabricantes europeos de automóviles y para los operadores de infraestructura de recarga.
La segunda consulta pública para flotas
La Comisión Europea ya llevó a cabo una consulta pública durante el primer semestre del año pasado para preparar su Comunicación sobre la descarbonización de flotas corporativas y que recibió más de 180 respuestas.
Con esta nueva convocatoria, Bruselas pretende evaluar los «impactos potenciales» de diferentes opciones legislativas antes de elaborar el texto definitivo.
La futura normativa afectará de forma directa a las empresas anteriormente mencionadas, pero también a grupos como los operadores de taxi y los genéricos de movilidad compartida, además de a entidades financieras que gestionen arrendamientos corporativos, es decir, es igualmente un aviso directo para grandes bancos con flotas como Banco Santander, ya que las grandes flotas de Caixabank y de BBVA, por ejemplo, son gestionadas por Arval y Ayvens en España, respectivamente.
Entre los posibles impactos económicos del documento normativo definitivo se contempla el incremento de las inversiones en renovación de flotas y en puntos de recarga, lo que derivaría, de acuerdo con la Comisión, en un «efecto positivo en el mercado de segunda mano de vehículos eléctricos, especialmente para pymes y particulares».






