El 8,5% de los coches de segunda mano analizados en España durante 2024 presentó algún tipo de indicio de manipulación en el cuentakilómetros, según un estudio elaborado por la firma de diagnóstico automotriz Carly.
La práctica, que afecta a todo tipo de marcas y segmentos, puede alterar en más de 80.000 kilómetros la lectura real de un vehículo, lo que incrementa artificialmente su precio en hasta un 21%, «equivalente a unos 2.000 euros por cada 100.000 kilómetros descontados», de acuerdo con datos recabados por la compañía y la plataforma carVertical.
La clasificación por marcas refleja que los modelos de Mercedes-Benz son los más afectados, con un 20,3% de vehículos inspeccionados que presentan señales de alteración.
Le siguen Volkswagen (16,1%), SEAT (14,2%), Mitsubishi (12%) y Peugeot (11,7%). Audi (11,4%), Mazda (11,1%), Honda (10,8%) y Citroën (10,6%) completan las posiciones más altas de la tabla.
“La manipulación de kilómetros no entiende de marcas ni precios”, ha asegurado al respecto Paola Nosthas, directora general de Carly en España, quien ha insistido en la necesidad de realizar una «verificación previa mediante escaneo».
El informe apunta a que un «control preventivo» puede evitar reparaciones futuras no previstas debido al desgaste real del vehículo, «especialmente en sistemas como motor, suspensión y frenos, cuyo estado no se corresponde con el kilometraje alterado.





