El bróker francés de renting y movilidad Toosla ha cerrado el primer semestre del ejercicio actual con una facturación de 4,3 millones de euros, lo que supone un descenso del 21% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior, según resultados presentados por la propia compañía.
El resultado neto se situó en el periodo analizado en 2,9 millones de pérdidas, frente a los 1,9 millones de números rojos registrados en el primer semestre de 2024.
El retroceso de ingresos se ha debido a una menor actividad en el mercado de renting de corta duración y a la salida ordenada de áreas de negocio no prioritarias, según ha explicado Toosla, que ha reducido sus costes de personal en un 15% y sus gastos de marketing en un 3%, lo que «ha permitido contener parcialmente el deterioro del resultado operativo».
Plan de transformación financiera
El presidente de la compañía, Jean-François Boucher, ha indicado que Toosla “ha empleado la primera mitad del ejercicio en analizar diferentes escenarios de cooperación con socios industriales y financieros, en un entorno de mercado cada vez más exigente”, y ha añadido que la empresa “ha clarificado su estrategia para asegurar un crecimiento sostenible”.
A cierre de junio pasado, Toosla disponía de una posición de tesorería de 1,4 millones de euros y una deuda financiera bruta de 20,3 millones, compuesta por 12,5 millones en bonos, cuatro millones en créditos y un millón en contratos de renting.
El patrimonio neto negativo de la firma se sitúa de este modo en 7,3 millones de euros, lo que ha llevado a la empresa a «iniciar un proceso de reestructuración para evolucionar hacia un modelo asset light», basado en la externalización de la propiedad de los vehículos y en acuerdos con operadores de flotas y entidades financieras.
Toosla ha significado que este nuevo enfoque permitirá «centrar los recursos en la gestión de clientes y contratos de renting», así como mejorar la transparencia de los resultados y priorizar el margen operativo bruto como indicador principal de rendimiento.
Toosla prevé recuperar el crecimiento a partir de 2026 y alcanzar el break even en 2027, con un flujo de caja positivo y un modelo de negocio «menos dependiente de la deuda».
La compañía planea, además, ampliar su presencia en Francia mediante un sistema de franquicias con el que espera superar un volumen de 1.600 vehículos gestionados, de los cuales aproximadamente dos tercios estarían operados por socios externos.






