Las ventas de la marca de automóviles Smart en el continente europeo se han reducido a la mitad a lo largo de este año y después de totalizar apenas 9.130 unidades en los nueve primeros meses del ejercicio, frente a las 19.889 matriculadas en el mismo periodo de 2024, una evolución que queda muy por debajo de los objetivos fijados por sus accionistas de referencia, Mercedes-Benz y Geely, de acuerdo con un análisis sobre la compañía efectuado por la consultora Inovev y obtenido por Fleet People.
El retroceso, de acuerdo con el análisis, se produce pese a la ampliación de la gama con los modelos smart #1, smart #3 y smart #5, que «no han logrado consolidar su demanda ni en Europa ni en China».
En el mercado chino, las entregas de la firma han alcanzado 32.948 unidades entre enero y septiembre de 2025, una cifra prácticamente plana respecto de las 33.619 unidades del mismo periodo del año anterior.
La evolución comercial de Smart en este año se sitúa «muy por debajo de las previsiones iniciales de Mercedes-Benz y Geely», que contemplaban un objetivo de 250.000 unidades anuales para smart, pero también queda por debajo de los volúmenes que la marca registraba cuando su oferta se concentraba en el Fortwo en los mercados europeos.
El posicionamiento de smart no ha funcionado
El documento de Inovev señala también que ambos grupos accionistas han coincidido en que la estrategia de posicionar a Smart en segmentos eléctricos de mayor tamaño y precio no ha cumplido las expectativas iniciales.
Bajo este contexto, el lanzamiento de un modelo más asequible, concebido como sustituto del Fortwo eléctrico (smart #2), «se considera como un elemento determinante para el futuro de la marca».
Como consecuencia de esta evolución en las preferencias de los consumidores y en la demanda del mercado, Mercedes-Benz ha revisado también su hoja de ruta industrial.
El fabricante alemán ha decidido mantener el Mercedes Clase A en su gama y desarrollar una nueva generación del modelo, previsiblemente a partir de 2028, descartando así su sustitución por un smart de tamaño equivalente, el denominado smart #4.
Esta decisión implica que Mercedes no abandonará el segmento C, en contra de lo anunciado meses atrás, de acuerdo con Inovev.
El análisis de la consultora concluye que el ajuste de la estrategia de smart responde «directamente» al desfase entre los objetivos de crecimiento fijados y la realidad comercial observada en los principales mercados de la marca durante este año.








