El fabricante Ford ha relevado a su actual presidente y consejero delegado, Mark Fields, por el responsable de la sección Smart Mobility, James Hackett.
Hackett será el encargado de liderar las operaciones mundiales de la marca que da empleo a más de 202.000 trabajadores en todo el mundo. El nuevo CEO de 62 años reportará al presidente ejecutivo William Clay Ford.
James Hackett, que desde marzo del año pasado dirigía la división de Smart Mobility, tiene experiencia en el campo de la innovación y de negocio como consejero delegado de Steelcase.

William Clay Ford ha comentado que «Jim Hackett es el consejero delegado adecuado para liderar Ford durante este período de transformación de la industria del automóvil y de ampliación del espacio de la movilidad», y ha subrayado que la compañía se encuentra avanzando en su transformación para el futuro.
Hackett, según señalan desde Ford, se centrará en intensificar la ejecución de sus operaciones de negocio, en modernizar el negocio de la compañía y en transformar la empresa para cumplir con los retos de futuro.
La compañía ha realizado más cambios entre los directivos. Jim Farley, presidente de Ford Europa, Oriente Medio y África que ostentaba este cargo desde 2015, pasa a ser el vicepresidente ejecutivo y presidente de Mercados Globales. Aquí será responsable de las unidades de negocio regionales, de la marca Lincoln y de las actividades de Marketing y Ventas.
Así mismo, Joe Hinrichs, actual presidente de la corporación en Estados Unidos, Joe Hinrichs, se encargará de la vicepresidencia ejecutiva del grupo y presidente de Operaciones Globales, además supervisará el desarrollo de producto, la producción, las relaciones laborales, la calidad, las compras, la sostenibilidad y la ingeniería de seguridad.
Ford también ha nombrado de Marcy Klevorn, actual directora de Información de la empresa, nueva vicepresidenta ejecutiva y presidenta de Movilidad. Mark Truby se convertirá en vicepresidente de Comunicación y Paul Ballew será directgo de Datos y Análisis.
Todos estos movimientos se encuadran dentro de la ofensiva de la compañía para paliar la caída en las acciones del fabricante que encadenan un descenso del 40% desde hace tres años.
Además el fabricante tendrá que hacer frente a la reducción de las ventas en Estados Unidos y al aumento de la competencia por parte de General Motors.







